jueves, 16 de agosto de 2018

FIRMAS Y ESTÁNDARES, EN PRO DE LA EMPRESA

Estándar
Firmas y estándares, en pro de la empresa. Los cambios del entorno están obligando a que los contadores piensen y actúen de manera diferente
La dirección hacia la cual se orienta la profesión de la contaduría en el mundo es clara: ejercicio profesional según estándares internacionales de la más alta calidad, a través de firmas profesionales, apoyada en las tecnologías de la información emergentes y con un enfoque claramente multidisciplinario, prospectivo, a favor de la empresa.
En Colombia, muchos, demasiados, todavía están aferrados (y continuarán estándolo por mucho tiempo) al ejercicio profesional según solo normas fiscales/tributarias, en manos exclusivamente de personas naturales, usando tecnologías manuales y de muestreo selectivo, con un enfoque definitivamente centrado en los intereses internos de los profesionales, aferrado al pasado, más a favor del Estado/gobierno que de la empresa.
En Colombia, muchos, demasiados, todavía rechazan los estándares internacionales, los ven como imposición extranjera, se niegan a su adopción, y prefieren normas que denominan ‘internacionales’ pero que en realidad siguen siendo exclusivamente locales y siguen privilegiando un análisis alrededor de lo fiscal/tributario. Y, muy preocupante, siguen insistiendo en que el ejercicio esté centrado solo en la persona natural, aferrándose a la figura de la revisoría fiscal como ‘máxima expresión del ejercicio profesional’ y acumulando en ella más y más y más responsabilidades. También preocupante, un ejercicio ‘en contra de la empresa,’ porque ésta ‘representa los intereses del capitalismo.’ Todo esto, en voces que surgen de universidades prestigiosas y agrupaciones de profesionales ‘de la capital del país.’
Las siguientes líneas se insertan en la tendencia internacional, analizan algunas publicaciones recientes y muestran por qué si los contadores jóvenes se adhieren a ella habrán iniciado una jornada más competitiva y exigente, pero ciertamente más productiva a nivel personal y profesional, para un país con oportunidades para todos.
Práctica profesional de tamaño pequeño y mediano
Se destaca la cuarta edición que en mayo de 2018 publicó la Federación Internacional de Contadores: IFAC Guide to Practice Management for Small- and Medium-Sized Practices [Guía para la administración de las prácticas profesionales de tamaño pequeño y mediano].  Esta guía proporciona orientación comprensiva para ayudarles a las prácticas profesionales de tamaño pequeño y mediano a que operen más eficientemente en el mercado global crecientemente complejo y competitivo para los servicios profesionales del presente.
Esta guía consta de ocho módulos: (1) Planeación de su firma; (2) Modelos, asociaciones y redes de práctica profesional; (3) Construcción y crecimiento de su firma; (4) El poder de las personas: desarrollo de una estrategia de personas; (5) Aprovechamiento de la tecnología; (6) Administración de la relación con el cliente; (7) Administración del riesgo; y (8) Planeación de la sucesión.
Personalmente, el módulo que más me gustó es el de ‘Planeación de su firma,’ que desarrolla las siguientes temáticas:
  • ¿Especializarse o generalizarse? Su estrategia competitiva
  • La necesidad de planeación del negocio
  • Planeación para relaciones efectivas con clientes y empleados
  • Desarrollo de planes para las diversas funciones de su firma
  • Construcción de una mentalidad de administración del riesgo en su firma
  • El negocio de operar su firma
  • Monitoreo de las fuerzas externas
  • Continuidad del negocio: el imperativo del corto plazo y del largo plazo
Si bien esta cuarta edición insiste más en el ‘aprovechamiento de la tecnología,’ destaco lo relacionado con las fuerzas externas que este módulo insiste sean monitoreadas continuamente: (1) sostenibilidad ambiental; (2) estándares internacionales para contadores; (3) aumento de los niveles de regulación y del conocimiento profesional; (4) movilidad del talento y de clientes; (5) tecnología; y (6) lucha contra el lavado de dinero y otra legislación.
La próxima generación de firmas de contadores
Ken Tysiac y Jeff Drew, en un artículo publicado en el Journal of Accountancy, dejan claro que la estructura que es común a las firmas de CPA ha beneficiado a la profesión contable durante décadas, pero que el surgimiento de la nueva tecnología y las nuevas maneras de hacer negocios tiene el potencial para volcar (‘establecer o girar algo en su extremo o al revés.’ En santandereano: ‘poner patas arriba’) – o al menos alterar – la manera como las firmas de contaduría son administradas.
De manera inequívoca señalan:
Los cambios orientados-por-la-tecnología en los servicios de auditoría e impuestos parece que es probable que lleven a cambios en los organigramas de las firmas. Las firmas necesitan vincular personas con nuevas habilidades, proporcionarles nuevas oportunidades para que avancen, entrenar al personal existente para que presten servicios más analíticos, considerar nuevos modelos de facturación, y dar un énfasis creciente a prestar servicios de asesoría y pensamiento estratégico.
Agregan que, si bien algunos miembros de la profesión pueden resistirse a esos cambios, hacen referencia a realidades concretas del presente: (1) La tecnología está orientando los cambios; (2) Las firmas estarán cambiando; y, (3) Incorporar personal con más habilidades de tecnología.
Concluyen que como se trata de un asunto de ‘supervivencia,’ la preparación tiene que comenzar ya e incrementarse paulatinamente.
Ser parte de la profesión
Quizás sea el momento de prestar atención debida al fomento del ‘ser parte de la profesión,’ lo cual necesariamente conlleva llevar al siguiente nivel el desarrollo profesional: más que acumulación de certificados de asistencia, es clave ayudar a que los contadores profesionales tengan éxito en su rol actual y estén preparados para dar los siguientes pasos en su carrera.
Sobre el particular, Katherine Ritchie señala que se debe generar una diferencia para los contadores jóvenes , sobre lo cual yo agrego ‘que ellos la perciban y les sea convincente.’
Si bien la tendencia mencionada es clara y necesitamos recorrerla, lástima que IFAC e IAASB, institucionalmente, se empeñen en ‘solo hablar en inglés’: no les interesa un diálogo (‘de doble vía’) en español y eso hace que muchos de sus esfuerzos se pierdan en el vacío en un continente que tiene una dinámica propia. Tocará conformarnos con Google.

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