miércoles, 14 de marzo de 2018

¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE EL CICLO OPERATIVO Y EL CICLO DE CAJA DE UNA ORGANIZACIÓN?

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ESAN Graduate School of Business
8 de Marzo 2018
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El ciclo operativo es el proceso por el que pasa una compañía industrial, en promedio, desde que compra las materias primas hasta que cobra las ventas después de la producción. En el caso de una organización netamente comercial, abarca desde la compra de la mercadería hasta el cobro de lo que generan las ventas. Así lo explicó Carlos Aguirre, profesor del curso Análisis, modelamiento financiero y proyección de estados financieros a mediano y largo plazo del PEE en ESAN.
En detalle, el ciclo operativo está dado por los días en que la empresa tiene la materia prima. Esto se suma con los días del proceso productivo y el tiempo adicional que demore la venta o colocación del resultado en el mercado. Todo este proceso involucra inversión o capital primario bruto, cuentas por cobrar e inventarios.
Mientras más largo sea, más inversión tendrá la compañía en cuentas por cobrar, en almacenaje y, por lo tanto, el ciclo será menos rentable. En caso suceda esto, se necesitaría más préstamos bancarios o algún tipo de financiamiento adicional para que el proceso sea exitoso.
Aguirre indica que hay que buscar un equilibrio. El ciclo no puede ser tan corto, ya que no se puede tener poca materia prima, inventarios insuficientes y no se recomienda acelerar abruptamente los procesos de producción. Si esto sucede, la calidad de los productos o servicios se vería mermada a cambio del ahorro de tiempos.

¿En qué se relaciona todo este proceso con el ciclo de caja?

Gran parte del ciclo operativo es financiado por los proveedores, aquellos a quienes la empresa les compra la materia prima o la mercadería. “Ellos te dan unos días de crédito, por ejemplo. Todo este proceso, menos los días de crédito dados por los proveedores, determinan el ciclo de caja”, indica el experto.
“Se trata del neto que se debe financiar, ya sea con deudas bancarias, bonos, patrimonios que pueden ser utilidades retenidas, etc.”. Además, mientras más largo sea el ciclo de caja, mayor financiamiento se necesitará para cumplir con todo el proceso operativo. Hay que recordar que, en caso no se cumpla con el pago y el tiempo se extienda por más de lo previsto, toda la operación podría fracasar.
También se le llama conversión o flujo de efectivo. Para calcularlo de manera correcta, hay que sumar los indicadores de días de inventario y días de cuentas por cobrar. Sin embargo, también es fundamental evaluar variables externas como políticas de compras y ventas al crédito, capital de trabajo, tipo de mercadería, entre otros.
Comprender y formular la relación entre ambos conceptos es importante para distintos tipos de profesionales. Aquellos que se desenvuelven en áreas financieras, profesionales a cargo de planes de negocios o emprendedores necesitan relacionar eficazmente ambos procesos.

Si quieres saber más sobre este tema, participa del curso Análisis, modelamiento financiero y proyección de estados financieros a mediano y largo plazo del PEE en ESAN.

Fuentes:
Entrevista a Carlos Aguirre, profesor del curso de Análisis, modelamiento financiero y proyección de estados financieros a mediano y largo plazo del PEE en ESAN.

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