viernes, 29 de julio de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
ADVIERTEN QUE CRECE EL FRAUDE CORPORATIVO ENTRE LOS EMPLEADOS MÁS JÓVENES
http://www.cronista.com/economiapolitica/
Entre las causas, destacan que muchas personas que recién se integran a la vida laboral tienen contratos temporales y salarios bajos. A esto se suma que es más común que los millennials ponen el foco en obtener resultados más inmediatos. Según Kroll, existe una alta correlación entre fraudes con nuevas tecnologías y más delitos cometidos por empleados de la Generación Y
Dentro del mundo corporativo, el número de delitos que involucra a los empleados más jóvenes llamados Generación Y y millennials viene en aumento. Según algunos estudios recientes de la consultora global de seguridad Kroll, los fraudes internos cometidos por personas que están dentro del rango de edad que va de 24 a 36 años nacidos entre 1980 y 1992 representan el 43 por ciento.
“Los miembros de la Generación Y son los que más recientemente se han incorporado a la vida laboral productiva. Son jóvenes, dinámicos y, en general, suelen ser personas que prefieren crear y divertirse en su trabajo antes que encajar en esquemas tradicionales. Varios estudios de psicología laboral señalan que suelen describirse como gente emprendedora, que buscan iniciar negocios propios y no depender de un jefe”, destacó Arturo del Castillo, director Ejecutivo Asociado y líder de Servicios Forenses de Kroll para América Latina, con base en México.
La Generación Y o los millennials, de acuerdo con el informe de la consultora, es una de las mejores preparadas de la historia en términos de nivel educativo y acceso a la información. Pero, sin embargo, al llegar al mercado laboral se están encontrando con una gran competencia más de 1700 millones de personas en el mundo forman parte de este grupo generacional y con puestos de trabajo relativamente mal remunerados.
Otro factor que señalan desde la compañía de prevención del fraude es que, además, los miembros de esta generación suelen poner mucho énfasis en los resultados inmediatos, más que en la continuidad y en la visión de largo plazo. “Pareciera que, en general, los miembros de esta generación encuentran difícil aceptar una carrera laboral de largo aliento; buscan respuestas rápidas a sus necesidades presentes”, agregó el ejecutivo. Del Castillo también destacó que se trata de una generación que nació en el final de la Guerra Fría, con la promesa de una bonanza económica pero que finalmente se insertó en la vida laboral en un momento de mayor crisis económica. Siete de cada 10 millennials sintieron el impacto de la crisis económica del 2008, según el relevamiento de Kroll.
Una de las características de los millennials es el uso intensivo de tecnología en su vida diaria. Por eso no sorprende que el ciberdelito y los fraudes cometidos a través de nuevas tecnologías vayan en aumento. Según Kroll, existe una alta correlación entre número de fraudes asociados con ciberdelitos e incidencia de fraudes por parte de miembros de la Generación Y.
Hace diez años, el fraude cibernético representaba el 6% de los ilícitos cometidos en contra de las compañías. Hoy en día, los ciberataques en sus diferentes modalidades representan ya el 19% y la tasa de crecimiento de este tipo de ilícitos es la más acelerada.
En Kroll estiman que en 2020 más del 25% de los fraudes que experimenten las compañías estarán asociados con alguna modalidad de ciberataque. Es más: 3 de cada 5 ciberdelitos, detectados por las empresas afectadas y en los que se detectó al autor, se asocian con personas de la generación millennial.
“POR UNOS PESOS SOY INSOBORNABLE”: LA CORRUPCIÓN EN ARGENTINA, SUS CAUSAS E IMPACTO

28 de jul. de 2016
Oscar Hector Canorio, Director de Auditoría Interna. Compliance Officer. Experiencia en administración y finanzas. Experto en LinkedIn
Habitualmente escribo sobre temas que tienen que ver con el empleo y su búsqueda, que me fascinan. Sin embargo, mi formación y experiencia de base, que tiene que ver con el control interno y, podría decirse, la “lucha” contra la corrupción, me motiva a escribir esta nota sobretodo en la coyuntura que nos toca vivir a los argentinos. Espero que, su lectura, te sume.
Sin duda, las leyes contra la corrupción han existido por siglos, si bien no han logrado ponerle freno. Todos los días se pagan millones de sobornos, y miles de millones de personas sufren las consecuencias.
La corrupción está tan extendida y es tan compleja que amenaza con socavar la misma estructura de la sociedad. En algunos países, casi no se puede hacer nada a menos que se dé dinero bajo mano. Entregar un soborno a la persona indicada permitirá aprobar un examen, obtener el permiso de conducir, conseguir un contrato o ganar un juicio.
Los sobornos proliferan, especialmente, en el mundo comercial. Algunas empresas destinan una tercera parte de sus ganancias a sobornar a burócratas corruptos del Estado. Como la corrupción aumenta, las consecuencias han sido catastróficas. Podemos ver, por ejemplo, que el capitalismo “amiguista” – prácticas comerciales corruptas que favorecen a unos pocos privilegiados con buenas conexiones – ha arruinado la economía.
Inevitablemente, quienes más sufren la corrupción y los estragos económicos a que esta da lugar son los pobres, que casi nunca están en condiciones de sobornar a nadie. La corrupción no es más que una forma de opresión. ¿Puede vencerse esta forma de opresión, o es ineludible el soborno? Para contestar a esta pregunta, primero debemos identificar algunas de las causas fundamentales de la corrupción.
¿Cuáles son las causas de la corrupción?
¿Por qué deciden las personas ser corruptas, en lugar de honradas? Para algunas quizá sea la manera más fácil de conseguir lo que quieren, si no la única.
El soborno puede ser a veces una manera cómoda de eludir el castigo. Mucha gente observa que los políticos, los policías y los jueces parecen pasar por alto la corrupción o hasta practicarla, por lo que sencillamente siguen su ejemplo.
Al aumentar la corrupción, se hace más aceptable, hasta que al final se convierte en un modo de vida. La gente que cobra salarios muy bajos llega a creer que no les queda otra opción. Tienen que pedir sobornos si quieren vivir decentemente. Y cuando no se castiga a quienes obtienen o pagan sobornos para conseguir una injusta situación de ventaja, son pocos los que están dispuestos a ir contra la corriente. Cuando la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, se asienta la predisposición por hacer el mal.
Hay dos fuerzas poderosas que siguen alimentando el fuego de la corrupción: el egoísmo y la avaricia. Como consecuencia del egoísmo, los corruptos pasan por alto el sufrimiento que causa la corrupción a otras personas, y justifican los sobornos sencillamente porque les benefician. Cuantos más beneficios materiales obtienen, más avariciosos se vuelven. “Un simple amador de la plata no estará satisfecho con plata – observó Salomón -, ni ningún amador de la riqueza con los ingresos.” (Eclesiastés 5:10.) Cierto: la avaricia puede ser buena para ganar dinero, pero siempre cierra los ojos a la corrupción y la ilegalidad.
¿Y? ¿Cómo seguimos?
Puede esperarse que la corrupción aumente con el grado de ineficiencia en el cual se desarrolla la actividad de las instituciones, con la discrecionalidad de los funcionarios, con el grado de monopolio sobre los servicios que prestan, con los ingresos que pueden obtenerse en las actividades corruptas, con una baja probabilidad de ser descubierto, con unos bajos castigos para las actividades corruptas y con una baja sanción social sobre los individuos corruptos.
- Ineficiencia
Esta es, probablemente, la causa más importante de la corrupción. La ineficiencia reduce la calidad del servicio que las entidades prestan al público y, por consiguiente, crea estímulos tanto para que cliente ofrezca dinero a cambio de la obtención del servicio como para que el funcionario se involucre en este tipo de transacciones.
La ineficiencia está asociada a la carencia o el pobre funcionamiento de los sistemas de planeación y control, lo que hace difícil diferenciar los efectos de las acciones corruptas, establecer las responsabilidades y aplicar los castigos.
En el pasado, el Estado asumió responsabilidades sobre la provisión de un número demasiado grande de bienes y servicios que no podía cumplir en la forma apropiada. Como resultado necesario, esas funciones se han cumplido con bajos niveles de eficiencia y eficacia.
Asimismo, tanto los funcionarios de primer nivel en las entidades como las políticas de las instituciones son muy inestables. El frecuente relevo de directores lleva a que los cargos de mayor responsabilidad sean ocupados por personas de su confianza, lo que trunca las posibilidades de ascenso de los empleados que han permanecido mayor tiempo en las entidades. A su vez, esto lleva a la idea extendida entre los empleados medios y bajos de que la calidad de la gestión no es importante, pues los resultados no tienen posibilidades de salir a la luz ya que serán borrados por una administración diferente, que necesariamente llegará pronto con nuevos planes y prioridades. Las entidades públicas ofrecen escasos incentivos para el desarrollo profesional de los funcionarios en general. La primacía de los criterios políticos en la selección del personal y en la asignación de los ascensos refuerza la tendencia. Con algunas excepciones, el prestigio asociado al desempeño de un cargo público se ha reducido dramáticamente. Los profesionales recién graduados, en particular los más brillantes, muestran un interés decreciente por trabajar con el Estado. Lo anterior lleva a que la calidad profesional de los empleados del sector público en general sea baja. A la falta de estímulos en cuanto a posibilidades de surgimiento profesional se añaden los bajos salarios que pagan las entidades públicas. Las restricciones presupuestales han generado un descenso de los salarios de los funcionarios en términos reales y en particular en comparación con los niveles del sector privado. Los salarios de entrada son particularmente bajos, lo que refuerza la tendencia a la vinculación de los mejores profesionales recién egresados al sector privado. El estado de ánimo en general de los funcionarios públicos es de apatía y falta de iniciativa.
La conformidad del funcionario público es en muchos casos resignación dizfrazada. En otros estrategia para permanecer en una oportunidad que probablemente no se repetirá, y en otros consecuencia de la falta de una adecuada motivación para entender con claridad el alcance de las tareas que están a su cargo”.
Dentro de la administración del estado no hay un sistema que premie la gestión eficiente y castigue la ineficiente. Un sistema de carrera administrativa que tiene fuerza legal, pero no está siempre basado en la promoción de acuerdo con el mérito, tiende a generar estabilidad laboral para el personal ineficiente o corrupto, y escasas motivaciones para los buenos profesionales.
No existen aún sistemas efectivos y generalizados de control de resultados, de modo que no se cuenta con los parámetros necesarios para medir la efectividad del desempeño. Frecuentemente existe confusión respecto de los propios objetivos de las instituciones. La falta de organizacion y planeación hace que sea muy difícil obtener información oportuna y exacta sobre los resultados de la gestión. Este solo factor es una de las principales explicaciones del caos administrativo y la corrupción.
- Mala calidad del control
De acuerdo con lo visto anteriormente, la corrupción aumenta cuanto menores sean tanto la probabilidad de que el corrupto sea descubierto, como la fuerza del castigo cuando se aplica.
Los mecanismos de control de los resultados de la gestión pública son de baja calidad, tanto en lo que se refiere al control puramente administrativo e interno de las instituciones, como al castigo penal a cargo de agentes externos (por ejemplo, el sistema judicial).
El control administrativo que debería ser llevado a cabo por cada entidad individual no es efectivo por varias razones. En primer término, como ya se mencionó, las entidades frecuentemente no tienen claridad sobre sus propios objetivos, los empleados no conocen tales objetivos adecuadamente y es imposible contar con este punto de referencia fundamental para la evaluación de resultados.
Aparte de esta falla esencial, los procedimientos de control que existen no se cumplen. Existen mecanismos legales creados para llevar a los empleados a responder por sus responsabilidades, pero su efectividad es muy baja.
En cuanto a la eficacia del castigo por la vía judicial, esta es también muy baja. La probabilidad y la fuerza de la acción judicial han sido tradicionalmente débiles. De acuerdo con las estadísticas oficiales (que son escasas y atrasadas) son pocas las acciones corruptas que llegan a tener consecuencias judiciales.
Es claro que, el sistema legal argentino, caracterizado por una sobrecarga de casos en manos de los jueces, una incapacidad para desarrollar investigaciones adecuadamente y un clima general de impunidad, es ineficaz.
- Discrecionalidad
Los temas de la operación de los mecanismos de control en Argentina y la discrecionalidad de los funcionarios públicos en el cumplimiento de sus funciones están estrechamente ligados.
Los sistemas de control se basan en el principio del control previo. En los hechos, el control previo terminó por convertirse en una pared para la eficacia de la administración y en una fuente de corrupción. Este tipo de control se basa en la disposición de múltiples procedimientos de chequeo, controles y requisitos casuísticos que deben verificarse a medida que progresan las acciones de la administración. Estos controles, que parten de presumir la mala fe de los administradores, han tenido varias consecuencias.
En primer término el objetivo central del control, mantener la responsabilidad del funcionario, se ha perdido, y los controles han degenerado en tramitomanía. Los funcionarios le dan la mayor prioridad al cumplimiento de los requisitos ordenados por las normas que al cumplimiento de su verdadera responsabilidad, es decir, al logro de unos objetivos de gestión. El precepto que determina que los funcionarios públicos solo pueden hacer lo que la ley les permite, al contrario de los individuos privados que pueden hacer lo que la ley no les prohíbe, ha terminado por ser un pretexto para que los funcionarios no tomen las decisiones que les corresponden para llegar a la solución de los problemas. La tramitomanía y un ambiente institucional caracterizado por la falta de compromiso con el cumplimiento de objetivos de gestión constituyen un entorno ideal para el surgimiento de la corrupción.
En segundo lugar, puesto que los puntos de control o chequeo están repartidos a lo largo de la cadena administrativa, la tramitomanía contribuye a diluir la responsabilidad, pues las consecuencias indeseables deben ser atribuidas a todos los que participan en la cadena. De esta forma no hay responsables reales por los descalabros, pues las decisiones no recaen en un solo funcionario.
Dado que los efectos del control son bajos y existe una multiplicidad de requisitos que permiten que se diluya la responsabilidad, los funcionarios públicos en Argentina tienen en general una amplia discrecionalidad, que equivale a decir que sus acciones en perjuicio del interés público no suelen traer consecuencias.
En la medida en que esta situación prolifera, la corrupción avanza.
- Monopolios del Estado
El Estado opera como proveedor monopólico de ciertos servicios que presta en la sociedad. Estos monopolios permiten que existan entidades que funcionan durante largos períodos con bajos grados de eficiencia v elevados índices de corrupción, sin que el público pueda rechazarlas absteniéndose de comprar sus servicios. Se debe destacar que la existencia de monopolio, público o privado, se presta para la ocurrencia de corrupción. A la inversa, la introducción de competencia en la prestación de servicios, a través de unidades públicas o privadas, diluye las posibilidades de corrupción.
- Sanción social sobre los corruptos
El rápido desarrollo de la sociedad argentina en las últimas décadas y la sucesión de “bonanzas” económicas de diferente origen le han dado un lugar de privilegio en la escala social de valores al enriquecimiento lícito y también al ilícito. La tenencia de dinero genera aprecio social y su carencia lleva a la situación contraria. El atractivo del dinero es suficientemente grande como para que se olviden los reparos respecto de la forma como éste es obtenido; desde el punto de vista de la actividad social de una persona, en Argentina probablemente causa una sanción social mayor no tener dinero que haberlo obtenido a través de la corrupción.
Esto hace parte de un ambiente general en el cual el tráfico de influencias es mirado con benevolencia y el uso de recursos públicos para fines privados es considerado como una prerrogativa normal asociada al logro de altas posiciones de mando en el sector público.
Por su parte, el papel que cumplen los medios de comunicación dentro de la lucha contra la corrupción es ambiguo. Por una parte, los medios publican las denuncias y los resultados de las investigaciones, con lo cual contribuyen a la creación de una conciencia social sobre el problema. Los directivos de entidades públicas entrevistados consideran en general que la denuncia a través de los medios de comunicación tiene un papel sobresaliente dentro de sus esfuerzos por combatir la corrupción. Sin embargo, el afán de obtener noticias vistosas y “amarillistas” centradas en el tema del crimen y castigo, y la precaria preparación de algunos periodistas, llevan a que los medios no comprendan la forma como operan las entidades públicas. En consecuencia, no transmiten una visión real de ellas, ni dan a los ciudadanos la información y la visión que necesitan para defenderse de los corruptos. Adicionalmente, en la actualidad las publicaciones de los medios de comunicación sobre el tema de la corrupción dependen casi en su totalidad de la información suministrada por los organismos fiscalizadores del gobierno.
- La ciudadanía y la lucha contra la corrupción
Esta se ha limitado a unas pocas experiencias con pobres resultados. La ciudadanía no ha encontrado vínculos efectivos para presionar por una solución efectiva al problema de la corrupción. Esto se debe en buena parte a que su posición respecto del tema es ambigua, pues los actos corruptos existen precisamente porque hay agentes privados dispuestos a involucrarse en ellos.
Aparte de esto, existe una percepción extendida en cuanto a la inutilidad de la acción de los ciudadanos sobre este problema. Los grupos más afectados por la corrupción (los consumidores y usuarios de bienes y servicios producidos por el Estado) no se han organizado de modo que su intervención constituya una presión efectiva sobre los funcionarios públicos. Las oficinas de quejas en el pasado generaron una respuesta poco efectiva; lo normal es que estas oficinas reciban un número grande de denuncias en el momento en que se abren, pero luego este número desciende a medida que se pierde la novedad y que los denunciantes notan que su participación no tiene consecuencias para los implicados en las acciones corruptas.
Es verdad: tal vez no sea fácil en estos tiempos vivir honradamente. Pero algo es claro: la batalla contra la corrupción jamás será ganada si los ciudadanos nos mantenemos indiferentes.
Monitoreo del sistema de control de calidad en una firma de Auditoría

De acuerdo con la NICC 1, la Firma debe establecer un proceso de vigilancia diseñado para darle seguridad razonable de que las políticas y procedimientos relativos al Sistema de Control de Calidad son relevantes, adecuados y están operando de manera efectiva.
Este proceso debe ser enfocado a la revisión de los trabajos finalizados, con el propósito de verificar el adecuado cumplimiento de las políticas de calidad implementadas por la Firma.
Las políticas y procedimientos de control de calidad son parte fundamental del Sistema de Control Interno de la firma de auditoría. El seguimiento consiste principalmente en conocer este sistema de control y determinar -mediante entrevistas, pruebas de revisión a fondo e inspección de archivos del encargo y de otra documentación que sea relevante- si el sistema de control está diseñado y opera de manera eficaz (y en qué medida). También incluye dar recomendaciones para mejorar el sistema, particularmente si se detectan debilidades o si han cambiado las normas y prácticas profesionales.
Normalmente las revisiones deben ser ejecutadas por personas que no han participado en el trabajo. En firmas medianas y grandes, la revisión puede ser realizada por personal de otras oficinas miembros de la Firma.
Este proceso debe incluir estas acciones:
- Considerar y evaluar continuamente el Sistema de Control de Calidad de la Firma, incluyendo, de manera cíclica, la inspección de, por lo menos, un compromiso terminado de cada socio del compromiso.
- Determinar qué socio(s), u otras personas que cuenten con experiencia y autoridad suficientes y adecuadas en la Firma, tendrá(n) las responsabilidad del proceso de vigilancia; y
- Determinar que quienes lleven a cabo la revisión de control de calidad del compromiso no participen en la inspección del mismo.
Procedimiento de inspección
Las políticas y procedimientos que debe incluir el Sistema de Control de Calidad están relacionadas con lo siguiente:
- Nombrar a un responsable del monitoreo del Sistema de Control de Calidad.
- Definir procedimientos para obtener una evaluación respecto al cumplimiento de las normas profesionales y el cumplimiento de las leyes y reglamentos que afecten la actuación de auditoría.
- Evaluar periódicamente el diseño e implementación del Sistema de Control de Calidad.
- Reportar el resultado de la revisión del Sistema de Control de Calidad a todos los miembros de la Firma. Esto con el fin de que los temas de mejora sean conocidos por el personal que no fue revisado.
- Se deben definir los responsables de preparar los planes de acción para subsanar las debilidades identificadas.
- Definir quién y con qué periodicidad debe dar seguimiento a los planes de acción diseñados para subsanar las debilidades.
- Definir cuáles son las consecuencias del incumplimiento con los planes de acción.
- Definir cuál es el alcance que se le dará a la revisión en términos de trabajos, socios y gerentes revisados.
- Definir cuáles son los criterios para la sección de revisores.
- Definir cómo se deben documentar las revisiones.
- Definir guías o procedimientos para que los resultados del monitoreo del Sistema de Control de Calidad formen parte de los procesos de evaluación, desarrollo profesional y compensación del personal.
- Definir cuáles son los procedimientos a seguir cuando existen quejas de terceros o del personal por incumplimiento con normas profesionales, leyes o reglamentos que afectan la actuación profesional.
El diseño de la inspección puede verse afectado por muchos factores. La planificación del proceso de inspección generalmente incluye factores como los siguientes:
- Dimensión de la Firma;
- Naturaleza y complejidad de la actividad de la Firma;
- Riesgos asociados con la base de clientes y tipos de servicios que se prestan en los encargos;
- Número de oficinas y ubicación geográfica de las mismas;
- Evaluación general del funcionamiento y cumplimiento de cada oficina (si procede);
- Resultados de inspecciones anteriores y de inspecciones externas realizadas por organismos profesionales o entidades reguladoras; y
- Grado de autoridad otorgado a los miembros, divisiones y oficinas de la Firma.
La documentación de las inspecciones puede incluir los siguientes elementos:
- Una evaluación de la observancia de normas profesionales y requerimientos reglamentarios y legales aplicables;
- Los resultados de la evaluación de los elementos del Sistema de Control de Calidad;
- Una evaluación acerca de si la Firma ha aplicado adecuadamente las políticas y procedimientos de control de calidad;
- Una evaluación acerca de si el informe del encargo es adecuado a las circunstancias;
- Identificación de deficiencias, las razones subyacentes por las que surgieron, su efecto y la decisión de si se requiere tomar más medidas, describiéndolas en detalle; y
- Un resumen de los resultados y conclusiones alcanzadas (que se entregue a la firma de auditoría), con recomendaciones para tomar medidas correctivas o realizar los cambios necesarios.
Las evaluaciones efectuadas deben comprender temas como los siguientes:
- El grado de cumplimiento con las políticas y procedimientos de control de calidad y la observancia de normas profesionales y requerimientos reglamentarios y legales;
- La relevancia y adecuación de las políticas y procedimientos de control de calidad;
- En qué medida las políticas y procedimientos están actualizados y son congruentes respecto de los últimos pronunciamientos de la profesión;
- El control de calidad y la cultura de ética de la firma de auditoría (incluyendo la confirmación por escrito del cumplimiento con políticas y procedimientos relacionados con la independencia);
- La efectividad de las actividades de educación y desarrollo profesional;
- La adecuación de los materiales de guía y los recursos técnicos que se ofrecen;
- Los procesos de inspección interna de la firma de auditoría;
- El contenido, oportunidad y efectividad de las comunicaciones relativas a los problemas de control de calidad dirigidas al personal de la firma de auditoría; y
- Determinación de la efectividad del seguimiento posterior a la terminación del proceso (por ejemplo, si se realizan oportunamente las modificaciones necesarias).
Los mecanismos de seguimiento que la firma de auditoría puede usar incluyen los siguientes:
- Programas de educación y formación práctica internos y externos;
- El requerimiento de que los socios y empleados conozcan, entiendan y hagan cumplir las políticas y procedimientos de la firma de auditoría;
- Una política que instruya a socios y empleados a no emitir ninguna información sobre los estados financieros del encargo a menos que se hayan obtenido todas las aprobaciones necesarias;
- Un sistema estándar de control de finalización de los encargos y emisión de informes de la firma de auditoría, que indique todas las aprobaciones necesarias por tipo de encargo, función y persona responsable;
- Instrucciones al socio del encargo y al revisor de control de calidad del encargo para que realicen seguimiento continuado de las aprobaciones debidas;
- Instrucciones a todos los socios y empleados para que avisen a la Alta Dirección de la firma de auditoría cuando observen incumplimientos insignificantes o incumplimientos menores reiterados de las políticas o protocolos de la Firma.
La decisión de contratar a un tercero independiente, o de establecer un sistema interno de seguimiento, y sus términos de referencia, variará de una firma de auditoría a otra y dependerá del nivel de los recursos con que cuente la Firma en el momento de la inspección y de su habilidad para llevar a cabo el programa de manera efectiva.
En el caso de firmas de auditoría de reducida dimensión, esta función de seguimiento la pueden realizar profesionales externos, siempre que estén debidamente cualificados, o la Firma puede optar por contratar a otra firma de auditoría con la que tenga una alianza.
Equipo Auditool
PROCESO DE CONFIRMACIONES EXTERNAS EN UNA AUDITORÍA DE INFORMACIÓN FINANCIERA
De acuerdo a la NIA 505, cuando usamos procedimientos de confirmación externa, nuestro objetivo consiste en diseñar y aplicar esos procedimientos para obtener evidencia de auditoría relevante y confiable.
Al planificar nuestra auditoría, debemos considerar si los procedimientos de confirmación externa se van a realizar como procedimientos sustantivos de auditoría, tal como lo señala la NIA 330.
Una confirmación externa es evidencia de auditoría obtenida como respuesta escrita directa dirigida al auditor por parte de un tercero (la parte que confirma), en papel, o por medio electrónico o de otro tipo (p.ej., a través de nuestro acceso directo a información de terceros.
Los procedimientos de confirmación externa con frecuencia son relevantes cuando se tratan aseveraciones relacionadas con saldos de cuentas y sus elementos, pero no necesitan limitarse a esas partidas. Por ejemplo, el auditor puede pedir confirmación externa de los términos de acuerdos, contratos o transacciones entre una entidad y otras partes.
Los procedimientos de confirmación externa también se pueden hacer para obtener evidencia de auditoría sobre la ausencia de ciertas condiciones. Por ejemplo, una solicitud puede buscar específicamente la confirmación de que no existe un “acuerdo complementario” que pudiera ser relevante a la aseveración de una entidad sobre el corte de ingresos.
La NIA 330 nos indica otras situaciones en que los procedimientos de confirmación externa pueden proporcionar evidencia de auditoría relevante al responder al riesgo evaluado de error material:
- saldos bancarios y otra información relevante a relaciones bancarias
- saldos y términos de cuentas por cobrar
- inventarios retenidos por terceros en almacenes de depósito para procesamiento o en consignación
- escrituras de títulos de propiedad retenidas por abogados o financistas en custodia o como garantía
- inversiones mantenidas en custodia por terceros, o compradas a corredores de bolsa pero no entregadas a la fecha del balance general
- montos adeudados a prestamistas, incluyendo términos de amortización y convenios restrictivos relevantes
- saldos de cuentas por pagar y términos
- garantías
- pasivos contingentes
- transacciones significativas fuera del curso normal del negocio relaciones y transacciones con partes relacionadas.
Aunque las confirmaciones externas pueden proporcionar evidencia de auditoría relevante relacionada con ciertas aseveraciones, hay algunas aseveraciones para las cuales las confirmaciones externas proporcionan menos evidencia de auditoría relevante. Por ejemplo, las confirmaciones externas proporcionan menos evidencia de auditoría relevante relacionada con la recuperación de saldos de cuentas por cobrar de la que proporcionan sobre su existencia.
Si se seleccionan de una población recíproca adecuada, las confirmaciones pueden proveer evidencia de auditoría sobre las aseveraciones de integridad y contribuir a evaluar si todas las transacciones y cuentas que deben incluirse en los estados financieros se han incluido. Su efectividad para este propósito depende, en parte, de si seleccionamos de una población adecuada para las pruebas. Por ejemplo, cuando se usan las confirmaciones para obtener evidencia de auditoría sobre la aseveración de integridad para las cuentas por pagar, la población adecuada podría ser una lista de proveedores o de órdenes de compra generadas en lugar de los montos registrados en el diario auxiliar de cuentas por pagar.
Podemos determinar que los procedimientos de confirmación externa realizados para un fin brindan una oportunidad para obtener evidencia de auditoría sobre otros asuntos. Por ejemplo, las solicitudes de confirmación de saldos bancarios con frecuencia incluyen solicitudes de información relevante a otras aseveraciones de los estados financieros. Esas consideraciones pueden influir en nuestra decisión con respecto a si realizamos procedimientos de confirmación externa.
Entre los factores que pueden ayudarnos a considerar si se efectuarán procedimientos de confirmación externa como parte de los procedimientos sustantivos de auditoría figuran los siguientes:
1. El conocimiento que la parte que confirma tiene del asunto en cuestión. Ejemplo: Las respuestas pueden ser más confiables si las da una persona en la parte que confirma con el conocimiento requerido sobre la información que se está confirmando.
2. La capacidad o disposición a responder de la parte confirmada. Ejemplo: La parte que confirma:
- puede negarse a aceptar la responsabilidad de responder a una solicitud de confirmación
- puede considerar que la respuesta es demasiado costosa o que toma mucho tiempo
- puede estar preocupada por la posible responsabilidad legal de responder
- puede dar cuenta de las transacciones en divisas diferentes, o
- puede operar en un ambiente en el cual responder a solicitudes de confirmación no es un aspecto significativo de las operaciones cotidianas.
En esas situaciones, las partes que confirman tienen la opción de no responder, pueden responder de manera informal o pueden tratar de restringir el grado de confiabilidad sobre la respuesta.
3. La objetividad deseada de la parte que confirma. Ejemplo: Si la parte que confirma es un ente relacionado de la entidad, las respuestas a las solicitudes de confirmación podrían ser menos confiables.
La NIA 505, establece que cuando usamos los procedimientos de confirmación externa, debemos mantener el control sobre las solicitudes de confirmación externa, incluyendo:
- determinar la información que se va a confirmar o solicitar
- seleccionar correctamente a la parte que confirma
- diseñar las solicitudes de confirmación, incluyendo determinar que las solicitudes tengan la dirección apropiada y contengan la dirección del remitente para que nos envíen las respuestas al auditor directamente, y
- enviar las solicitudes a la parte que confirma, incluyendo las de seguimiento cuando corresponda.
Aspectos importantes a tener en cuenta cuando se desarrollen procedimientos de confirmaciones:
Determinar la información que se va a confirmar o solicitar:
Con frecuencia se hacen procedimientos de confirmación externa para confirmar o solicitar información sobre saldos de cuentas, elementos de estos, y revelaciones. También pueden usarse para confirmar los términos de convenios, contratos o transacciones entre una entidad y otras partes, o para confirmar la ausencia de ciertas condiciones, tal como un “acuerdo complementario”.
Podemos seleccionar elementos para la confirmación usando: toda la población, la prueba de un elemento específico, y/o técnicas de muestreo sustantivo.
Seleccionar correctamente a la parte que confirma:
Las respuestas a las solicitudes de confirmación proporcionan evidencia de auditoría más relevante y confiable cuando son enviadas a una parte que confirma que creemos que conoce la información que se desea confirmar.
Por ejemplo, el funcionario de una institución financiera que está al tanto de las transacciones o arreglos para los cuales se solicita confirmación podría ser la persona más indicada en dicha institución financiera a quien pedirle la confirmación.
Diseñar la solicitud de confirmación:
El diseño de una solicitud de confirmación puede afectar directamente la tasa de respuestas de confirmación, así como la confiabilidad y la naturaleza de la evidencia de auditoría obtenida de las respuestas.
Los factores a considerar cuando se diseñan solicitudes de confirmación incluyen:
- las aseveraciones que se están examinando
- los riesgos específicos identificados de error material, incluyendo riesgos de fraude
- el formato y presentación de la solicitud de confirmación
- la experiencia previa en la auditoría o en trabajos similares
- el método de comunicación (por ejemplo, por escrito, electrónicamente u otro medio)
- la autorización o incentivo dado por la gerencia a la parte que confirma para que nos responda. Es posible que las partes que confirman solo estén dispuestas a responder a una solicitud de confirmación que contenga la autorización de la gerencia
- la capacidad de la parte que se pretende confirmar a proporcionar la información solicitada (por ejemplo, el monto de la factura individual o el saldo total).
Una solicitud de confirmación externa positiva le pide a la parte que confirma que nos conteste en todos los casos, ya sea indicando su acuerdo con la información que le pidieron confirmar, o proporcionando otra información. Generalmente se espera que una respuesta a una solicitud de información positiva debidamente diseñada proporcione evidencia de auditoría confiable. Sin embargo, existe un riesgo de que una parte que confirma conteste a la solicitud de confirmación sin verificar que la información es correcta. El auditor puede reducir ese riesgo usando solicitudes de confirmación positivas que no indiquen el monto (u otra información) en la solicitud de confirmación, y le pidan a la parte que confirma que llene la cantidad o que suministre otra información. Por otro lado, el uso de este tipo de solicitud de confirmación en “blanco” puede producir tasas de respuesta más bajas debido al esfuerzo adicional requerido de las partes que confirman.
Determinar si las solicitudes están dirigidas correctamente incluye verificar la exactitud de las direcciones, incluyendo validar algunas o todas las direcciones de las solicitudes de confirmación antes de enviarlas, independientemente del método de confirmación que se use.
Enviar las solicitudes, incluyendo las de seguimiento, cuando corresponda, a la parte que confirma:
Podemos enviar otra solicitud de confirmación cuando no hayamos recibido, dentro de un tiempo razonable, la respuesta a una solicitud anterior. Por ejemplo, después de haber verificado por segunda vez la exactitud de la dirección original, podremos enviar otra solicitud o una de seguimiento.
La NIA 505, señala además, que si la gerencia se niega a permitirnos enviar una solicitud de confirmación:
- indagaremos sobre las razones de la gerencia para su negativa y buscaremos evidencia de auditoría sobre cuán válida y razonable es la misma
- evaluaremos las consecuencias de la negativa de la gerencia sobre nuestra evaluación del riesgo relevante de error material, incluido el riesgo de error material debido a fraude, y sobre la naturaleza, oportunidad y alcance de otros procedimientos de auditoría, y
- haremos otros procedimientos de auditoría diseñados para obtener evidencia de auditoría relevante y confiable.
Si concluimos que la negativa de la gerencia a permitirnos enviar una solicitud de confirmación no es nada razonable, o no podemos obtener evidencia de auditoría relevante y confiable con otros procedimientos de auditoría, nos comunicaremos con los encargados del gobierno corporativo de la entidad, y determinaremos las consecuencias para la auditoría y nuestra opinión de conformidad con NIA 705.
Una negativa de la gerencia a permitirnos enviar una solicitud de confirmación es una limitación sobre la evidencia de auditoría que deseamos obtener. Por consiguiente, debemos indagar sobre las razones para esa limitación.
Una razón común ofrecida por la gerencia es que existe una disputa legal o una negociación en proceso con la parte que confirma, cuya resolución puede verse afectada por una solicitud de confirmación inoportuna.
El auditor busca evidencia de auditoría que justifique la validez y lo razonable de las razones debido al riesgo de que la gerencia pueda estar tratando de negarnos el acceso a evidencia de auditoría que pudiera revelar fraude o error.
Si la solicitud de la gerencia de no confirmar no es razonable, esto puede indicar un factor de riesgo de fraude.
Si identificamos factores que den lugar a dudas sobre la confiabilidad de la respuesta a una solicitud de confirmación, debemos obtener evidencia adicional de auditoría para aclarar dichas dudas.
Todas las respuestas traen consigo cierto riesgo de intercepción, modificación o fraude. Esos riesgos existen independientemente de si se obtiene una respuesta escrita, en forma electrónica o por otro medio. Entre los factores que pueden indicar dudas sobre la confiabilidad de una respuesta figuran el que la misma:
- fue recibida por el auditor indirectamente
- parecía no haber provenido de la parte que se pretendía confirmar originalmente.
Las respuestas recibidas electrónicamente, por ejemplo, por facsímile o correo electrónico, presentan riesgos en cuanto a su confiabilidad debido a que puede resultar difícil establecer la
prueba de origen y autoridad de la parte confirmada, y cualquier modificación puede ser difícil de detectar.
prueba de origen y autoridad de la parte confirmada, y cualquier modificación puede ser difícil de detectar.
Un sistema o proceso electrónico de confirmación que cree un ambiente seguro de confirmación puede mitigar los riesgos de intercepción o modificación. La creación de un ambiente de confirmación seguro depende del proceso o mecanismo usado por el auditor y por el que responde para minimizar la posibilidad de que se comprometan los resultados debido a la intercepción o modificación de la confirmación. Si está satisfecho de que dicho sistema o proceso es seguro y está debidamente controlado, la evidencia provista por las respuestas recibidas usando el sistema o proceso pueden considerarse confiables. Podrían usarse diversas maneras para validar la fuente de la información en forma electrónica. Por ejemplo, el uso de un mensaje encriptado, firmas electrónicas digitales y procedimientos para verificar la autenticidad del sitio Web pueden mejorar la seguridad del sistema o proceso de confirmación electrónica.
Si una parte que confirma emplea a un tercero para que coordine y proporcione las respuestas a solicitudes de confirmación, el auditor debe aplicar procedimientos para mitigar los riesgos de que:
- la respuesta puede no provenir de la fuente correcta
- un tercero de la parte confirmada puede no estar autorizado para responder, y
- se haya comprometido la integridad de la transmisión.
Una respuesta verbal a una solicitud de confirmación por sí sola no satisface la definición de una confirmación externa porque no es una respuesta escrita directa al auditor. Sin embargo, después de obtener una respuesta verbal a una solicitud de confirmación, y dependiendo de las circunstancias, podremos pedirle a la parte que confirma que nos responda directamente por escrito.
Una respuesta a una solicitud de confirmación puede contener lenguaje para restringir su uso. Esas restricciones no necesariamente invalidan la confiabilidad de la respuesta como evidencia de auditoría. Si podemos o no confiar en la información confirmada y el grado de dicha confiabilidad depende de la naturaleza y la sustancia del lenguaje restrictivo.
Podemos escoger verificar la fuente y el contenido de una respuesta a una solicitud de confirmación contactando a la parte que confirma cuando exista una duda sobre la confiabilidad de la información usada como evidencia de auditoría. Por ejemplo, cuando una:
- parte que confirma responde por correo electrónico, el auditor puede llamarla por teléfono para determinar si efectivamente fue ella quien envió la respuesta
- respuesta nos sea devuelta indirectamente (por ejemplo, porque la parte que confirma la dirigió incorrectamente a la entidad en lugar de al auditor), podemos pedirle que nos responda directamente por escrito al auditor.
Si determinamos que una respuesta a una solicitud de confirmación no es confiable, debemos evaluar las consecuencias sobre la evaluación del riesgo relevante de error material, incluyendo el riesgo de error material debido a fraude, y sobre la naturaleza, oportunidad y alcance relacionados de otros procedimientos de auditoría.
Cuando llegamos a la conclusión de que una respuesta es poco confiable, es posible que necesitemos modificar la evaluación del riesgo de error material y modificar los procedimientos planeados para nuestra auditoría. Por ejemplo, una respuesta poco confiable puede indicar un factor de riesgo de fraude.
En cada caso que no se reciba una respuesta, debemos hacer otros procedimientos de auditoría para obtener evidencia de auditoría relevante y confiable.
Entre las ausencias de respuestas a solicitudes de confirmación figuran las confirmaciones positivas o negativas devueltas por no haberse podido entregar.
Entre los ejemplos de otros procedimientos que podemos realizar:
- para saldos de cuentas comerciales por cobrar – examinar recibos de cobro subsiguientes específicos de efectivo (incluyendo cotejar dichos recibos con las partidas en sí que se estén pagando), documentación de embarque y ventas cerca del final del periodo u otra documentación del cliente que provea evidencia para la aseveración de existencia
- para saldos de cuentas por pagar – examinar los desembolsos de efectivo subsiguientes o correspondencia de terceros, y otros registros, tales como recibir informes y estados de cuenta que el cliente reciba de los proveedores que contengan evidencia para la aseveración de existencia.
La naturaleza y el alcance de otros procedimientos de auditoría pueden verse afectados por la cuenta y la aseveración en cuestión. Una falta de respuesta a una solicitud de confirmación puede indicar un riesgo de error material no identificado. En esas situaciones, tal vez necesitemos modificar el riesgo evaluado de error material y modificar los procedimientos planeados en nuestra auditoría. Por ejemplo, menos respuestas que las previstas a solicitudes de confirmación, o un número de respuestas mayor que el previsto, pueden indicar un factor de riesgo de fraude no identificado previamente que tiene que ser evaluado.
En ciertas circunstancias, podemos identificar un riesgo evaluado de error material para el cual se necesita contar con una respuesta a una solicitud de confirmación positiva para obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada. Entre esas circunstancias pueden figurar las siguientes:
- la información disponible para corroborar la aseveración o aseveraciones de la gerencia solo está disponible fuera de la entidad.
- los factores específicos de riesgo, tales como el riesgo de que la gerencia evada los controles, o el riesgo de colusión que involucre a uno o varios empleados y/o la gerencia, nos impide depender de la evidencia de la entidad.
Una excepción a una solicitud de confirmación es una respuesta que indica una diferencia entre la información que se solicita que se confirme, o contenida en los registros de la entidad, y la información provista por la parte que confirma.
Las excepciones indicadas en las respuestas a solicitudes de confirmación pueden indicar errores reales o potenciales en los estados financieros.
Las excepciones pueden dar una orientación sobre la calidad de las respuestas de las partes que confirman similares o para cuentas similares. Las excepciones también pueden indicar una o varias deficiencias en el control interno de la entidad sobre la emisión de los informes financieros.
Algunas excepciones no representan errores. Por ejemplo, podemos concluir que las diferencias en las respuestas a solicitudes de confirmación se deben a errores de oportunidad, medición o de digitación en los procedimientos de confirmación externa.
Las confirmaciones negativas ofrecen menos evidencia de auditoría persuasiva que las positivas. En consecuencia, no usaremos las solicitudes de confirmación negativas como el único procedimiento de auditoría sustantiva para cubrir un riesgo de error material evaluado, a menos que existan todas las siguientes condiciones:
- hayamos evaluado que el riesgo de error material es bajo y hayamos obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre la eficacia operativa de los controles relevantes a la aseveración
- la población de partidas sujetas a procedimientos de confirmación negativa abarca un gran número de saldos, transacciones o condiciones pequeñas y homogéneas
- se espere una tasa muy baja de excepciones, y
- el auditor no conoce circunstancias o condiciones que puedan ser causa de que los destinatarios de las solicitudes de confirmación negativa desatiendan dichas solicitudes.
Cuando no se recibe una respuesta a una solicitud de confirmación negativa, ello no indica explícitamente que la parte que confirma recibió la solicitud de confirmación. En consecuencia, si una parte que confirma no responde a una solicitud de confirmación negativa, ello proporciona considerablemente menos evidencia de auditoría persuasiva que una respuesta a una solicitud de confirmación positiva.
También es más probable que las partes que confirman respondan indicando su desacuerdo con una solicitud de confirmación cuando la información en la solicitud no es a su favor, y menos probable que respondan en caso contrario. Por ejemplo, es más probable que los tenedores de cuentas bancarias de depósito respondan si creen que el saldo en su cuenta es menor en la solicitud de confirmación, pero es menos probable que respondan cuando crean que el saldo es mayor. Por lo tanto, enviar solicitudes de confirmación negativas a los tenedores de cuentas bancarias de depósito puede ser un procedimiento útil al considerar si esos saldos han sido subestimados, pero es poco probable que sea efectiva si estamos buscando evidencia relacionada con una sobreestimación.
Debemos evaluar si los resultados de los procedimientos de confirmación externa proporcionan evidencia de auditoría relevante y confiable, o si se necesita más evidencia de auditoría.
Cuando evaluamos los resultados de las solicitudes individuales de confirmación externa, podemos categorizar esos resultados como sigue:
- una respuesta por la parte adecuada que confirma a una solicitud de confirmación positiva indicando su acuerdo con la información proporcionada en la solicitud de confirmación, o proporcionando información sin excepciones
- una respuesta que se considere poco confiable
- ninguna respuesta, o
- una respuesta que indique una excepción.
Equipo Auditool
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