miércoles, 30 de agosto de 2017

EVITAR FRAUDES FINANCIEROS

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28.08.17
“Evitar Fraudes en las compañías, es Responsabilidad de todos”
Durante la historia económica de muchos países se ha conocido una serie de eventos negativos que han puesto en tela de juicio los procesos financieros y de gestión de las personas que actúan como líderes o responsables de las organizaciones sin importar su naturaleza pública o privada. No me voy a referir a escándalos que por estos tiempos han sido virales en el entorno económico de la región en América Latina. Sin embargo, el objetivo central de este escrito es concientizar al lector frente a la importancia de actuar bajo un orden ético en cualquier proceso de una entidad, sin considerar el cargo que ocupe.
Es importante definir el concepto de Fraude de acuerdo con la Real Academia de la lengua española RAE “acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete”
Al traerse a colación en el contexto empresarial, la palabra persona puede entonces referirse a un sujeto que desarrolla una actividad económica o mercantil (persona natural o jurídica, de carácter público o privado) y, respecto al fraude, se puede definir como a la acción cometida por un sujeto dentro de una organización y que con conocimiento de causa ha perjudicado a una o varias personas, con el fin de favorecer sus propios intereses.
La labor de la administración consiste en evaluar constantemente las políticas administrativas instauradas y una eficiente evaluación del control interno. Todos los controles pueden ser necesarios, pero no todos los controles son eficientes. Por desgracia algunos factores que también pueden incidir en la exposición al fraude se encuentra, falta de revisión y medición de las transacciones, exceso de cumplimiento de indicadores no acordes a los objetivos organizacionales, o ausencia de códigos de ética corporativa o la presentación de esta última, pero no difundida entre los mismos miembros.
“la elaboración de códigos no es suficiente para lograr una cultura organizacional contraria al fraude. Es necesario que estos documentos sean difundidos correctamente, para que todos los empleados los conozcan y brinden su adhesión explicita, y que se comunique claramente la voluntad de la empresa de sostener su cumplimiento” (cano, 2011)
Estas situaciones sobre fraude, no son expresamente para para grandes compañías, también pueden presentarse en la pequeña y mediana empresa. Algunos de los fraudes que se pueden presentar en una compañía puede ser la falsedad de los documentos legales, financieros y/o soportes contables, malversación de fondos o extracción de activos, la ejecución de las normas de información financiera de manera mal intencionada, utilización inadecuada de los sistemas cibernéticos, el no cumplimiento de políticas de buen gobierno entre otros.
Ahora bien, como mecanismos para evitar fraudes es la detección de los mismos, a través de auditorías enfocadas a la revisión periódica a los sistemas de información, a las políticas administrativas, al control interno, a la gestión gerencial etc.
Uno de los elementos que prevalecen para evitar el fraude en la compañía se deriva de una buena ética, entiendo que, la ética permite desarrollar una lógica aprendida de valores tanto de la responsabilidad empresarial como de los mismos colaboradores. No obstante, es necesario considerar que el hecho de ser ético al interior de una organización (empresa) es el fundamento para actuar en una sociedad justa, sin importar el cargo que se desempeñe.
Nos pasamos la vida siempre encontrando responsables sobre el actuar de diferentes individuos en una sociedad, pero no analizamos que esto responsabilidad de todos y, en gran parte porque se suele considerar que el hecho de poner en una acción indebida es justificado con las circunstancias. “modificación más o menos grave de la sustancia –del objeto- del acto humano” (Gomez, 1999) la cual no afecta situaciones morales.
Las circunstancias entonces, no pueden ser justificadas, hay un entorno que nos rodea y precisamente debemos ser responsables en un factor medio ambiental (político, económico, cultural, social, ecológico).
De acuerdo a lo anterior, es importante mencionar que al interior de una organización puede presentarse fraudes y bajo diferentes tipologías, sin embargo, es consecuente recalcar que siendo participes de una entidad, se debe hacer las labores con responsabilidad y ética; una mala práctica en algún momento puede llegar a ser perjudicial.
Conforme a lo anterior, paradójicamente puede llegar alguien a su casa, e inmediatamente se dice a su hijo o a quien esté en su momento estas palabras como por ejemplo “salga y diga que no estoy” inmediatamente estamos actuando contrarios a la verdad, así mismo en nuestro diario vivir nos enfocamos a realizar acciones contrarias a una rectitud exigiendo modelos perpetuos de una ética escaza del ser, pero muchos actuando bajo paradigmas contrarios a una verdad. En la que se exige una sociedad justa, pero qué tan justos y éticos son las personas.
Esta paradoja pasa en las organizaciones y debe trascender, no se puede permitir que las situaciones afecten la buena fe y la transparencia. La labor de todos es velar porque cada proceso esté acorde a los objetivos, no podemos mostrar lo que no somos y actuar en contra de lo que profesamos, esto conocido como coherencia.
Para concluir, a los colaboradores comprender y entender que en una organización se participa de un modo directo, evite cometer actos que afecten a la entidad y la falta de confianza. Empresarios se debe comprender que la labor está en proteger los recursos, para ellos debe definirse códigos éticos empresariales y de gestión, por ello hay que apoyarse de herramientas para que el crecimiento corporativo sea eficiente y eficaz, somos parte de una transparencia empresarial y el sentido común es trabajar en función de la ética y responsabilidad, Por lo tanto, dejo un cuestionamiento que no importa el panorama en el que se focalice, es usted autónomo en responder ¿alguna vez has actuado contrario a la verdad? ¿has cambiado o estás haciendo cambios para no perpetuar en contra de tu ética?

Fuentes:
  • Diego Cano. (2011). contra el fraude. argentina: Granica.
  • Rafael Gomez Pérez. (1999). Ética Empresarial Teoría y Casos. Madrid: Ediciones Rial S.A.
Nota: Las opiniones de los autores, no son de responsabilidad del propietario de este Blog.
Fernando Pérez Tapia
FERNANDO PÉREZ TAPIA
INVESTIGADOR DE DELITOS ECONÓMICOS Y FRAUDES
Profesional Chileno, con 3 años en Colombia (Cali, Valle del Cauca), dedicado hace más de 12 años en actividades de Prevención, Detección e Investigación de Delitos Económicos y Fraudes.
De profesión: Contador Público y Auditor, especialista en Investigación de Delitos Económicos y Fraudes; e Ingeniero en Informatica con énfasis en Administración de Bases de Datos. Ademas de contar con estudios complementarios asociados a la competencia profesional.
Ha participado en diversos procesos investigativos, tanto para apoyo administrativo como también en apoyo a procesos de carácter judicial, con una gran capacidad de acceder a fuentes de información con sus competencias en áreas de Tecnología por ser Ingeniero en Informática.
Su principal enfoque como profesional es apoyar en la lucha contra actividades delictivas que afecten a la economía de una empresa o país, incorporando cultura, herramientas y metodología asociada a las tecnologías y normativas vigentes.
Actualmente es Fundador y Director Ejecutivo del Instituto de Formación Forense y Antifraudes, cuya principal actividad es ofrecer alternativas de formación continua a profesionales y empresas en temas netamente en competencias de Prevención, Detección e Investigación de Delitos Económicos y Fraudes; es por ello que su principal actividad, en la actualidad,  esta enfocada a la docencia como Conferencista, Seminarista y Expositor a nivel nacional e internacional.

martes, 29 de agosto de 2017

¿QUÉ ES EL RIESGO DE CONTROL EN UNA AUDITORÍA DE INFORMACIÓN FINANCIERA?

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Escrito en 29 Agosto 2017.
Ley Sarbanes-Oxley
Las deficiencias en el control interno pueden ocasionar errores de importancia en los estados financieros. Para tratar estos casos, la Sección 404 de la Ley Sarbanes-Oxley requiere que los auditores de compañías públicas evalúen e informen acerca de la eficacia del control interno sobre los informes financieros, además de su informe referente a la auditoría de los estados financieros. La Sección 404 también precisa que el auditor debe preparar un informe de auditoría referente a la evaluación de los controles internos de la administración, incluyendo la opinión del auditor acerca de la eficacia operativa de esos controles.
Controles internos y auditoría
Durante la auditoría de estados financieros, el auditor se debe enfocar en los controles relacionados con la confiabilidad de los informes financieros, además de los controles relacionados con las operaciones y el cumplimiento de las leyes y reglamentos que pueden afectar de manera importante los informes financieros.
¿Qué es el riesgo de control?
El riesgo de control es el riesgo de que una representación errónea, que pudiera ser de importancia relativa individualmente o en conjunto con otras, no sea prevenida o detectada y corregida oportunamente por los sistemas de contabilidad y de control interno.
El riesgo de control es el riesgo causado por las limitaciones inherentes a cualquier sistema de contabilidad y de control interno. Es esencial tener en cuenta que el riesgo de control será diferente para diferentes cuentas dependiendo de la eficacia de los controles relacionados con cada una.
Evaluación preliminar del riesgo de control
Una vez que se han identificado los controles, las deficiencias importantes, debilidades materiales y los objetivos de auditoría relacionados con las operaciones, el auditor puede evaluar de manera preliminar el riesgo de control al nivel de aseveración, para cada saldo de cuenta o clase de transacciones.
La evaluación preliminar del riesgo de control es el proceso de evaluar la efectividad de los sistemas de contabilidad y de control interno de una entidad para prevenir o detectar y corregir representaciones erróneas de importancia relativa.
La evaluación preliminar del riesgo de control para una aseveración del estado financiero debería ser alta a menos que el auditor:
  • Pueda identificar controles internos relevantes a la aseveración que sea probable que prevengan o detecten y corrijan una representación errónea de importancia relativa.
  • Planee desempeñar pruebas de control para soportar la evaluación.
Documentación de la comprensión y la evaluación del riesgo de control
El auditor debe documentar en los papeles de trabajo de la auditoría:
  • La comprensión obtenida de los sistemas de contabilidad y de control interno de la entidad; y
  • La evaluación del riesgo de control.
Cuando el riesgo de control es evaluado como menos que alto, el auditor debería documentar también la base para las conclusiones.
Pruebas de control
El auditor debe obtener evidencia de auditoría por medio de pruebas de control para soportar cualquiera evaluación del riesgo de control que sea menos que alto. Mientras más baja sea la evaluación del riesgo de control, más soporte debería obtener el auditor de que los sistemas de contabilidad y de control interno están adecuadamente diseñados y operando en forma efectiva.
Basado en los resultados de las pruebas de control, el auditor debe evaluar si los controles internos están diseñados y operando según se contempló en la evaluación preliminar de riesgo de control. El hallazgo de desviaciones puede dar como resultado que el auditor concluya que es necesario modificar la evaluación del riesgo de control. En tales casos el auditor debe modificar también la naturaleza, oportunidad y alcance de los procedimientos sustantivos planeados.
Evidencia
El auditor debe utilizar procedimientos para obtener un conocimiento del control interno, lo cual incluye reunir evidencia sobre el diseño de controles internos y si se han puesto en operación. Por lo general, son tres métodos los que utilizan los auditores para obtener y documentar su conocimiento del diseño de control interno: las narrativas, los diagramas de flujo y los cuestionarios de control interno (¿Desea saber más? Vea también: ¿Cómo documentar el conocimiento del control interno?). Adicionalmente, el auditor hace revisiones exhaustivas, revisa los datos de auditorías anteriores y realiza pruebas de control y procedimientos sustantivos.
Comunicaciones
Como parte del conocimiento del control interno y la evaluación del riesgo de control, se requiere que el auditor comunique las deficiencias importantes y debilidades materiales por escrito al comité de auditoría. Con frecuencia, esta información y otras recomendaciones relacionadas con los controles también se comunican a la administración.
Evaluación final del riesgo de control
El auditor utiliza toda la información analizada para hacer una evaluación subjetiva del riesgo de control para cada objetivo. Existen diferentes formas de expresar esta evaluación. Algunos auditores utilizan una expresión subjetiva como: alta, moderada o baja. Otros utilizan probabilidades numéricas como 1.0, 0.6, o 0.2.
Antes de la conclusión de la auditoría y basado en los resultados de los procedimientos sustantivos y de otra evidencia de auditoría obtenida, el auditor debe revisar si la evaluación del riesgo de control fue adecuada y presentar su concepto definitivo sobre el sistema de control interno.
Referencias:
IFAC – Normas Internacionales de Auditoría
Blog:
AUDITOOL

¡WEBINAR GRATIS!: PLANEACIÓN ESTRATÉGICA ANTIFRAUDE

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Escrito en 29 Agosto 2017.
Emisión en directo de Auditool. 
Autor:
Marta Cadavid – CAMS, CFE, AML y LA/FT. Colaboradora de Auditool. Chicago 
Experto Examinador de Fraude (CFE), Especialista Certificado en Anti lavado de dinero (CAMS) y Anti lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (AMLCA). Profesional en el área contable egresada de la Universidad de Antioquia con Especialización en Gerencia Financiera y Master en Economía Financiera de la Corporación Universitaria CEIPA. Colaboradora de Auditool.

CÓMO DESARROLLAR REUNIONES DE INICIO DE AUDITORÍA INTERNA DE FORMA EFECTIVA

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Escrito en 28 Agosto 2017.
El licenciado Nahun Frett, Colaborador de Auditool, nos comparte el siguiente artículo publicado en suBLOG:
Blog:
AUDITOOL

¿CÓMO VALORAR EL CONTROL INTERNO SOBRE INFORMES FINANCIEROS?

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Escrito en 24 Agosto 2017.
Los auditores deben identificar y valorar la ausencia de controles claves en el diseño del control interno sobre los informes financieros. Dicha identificación y valoración hace parte de la evaluación del riesgo de control. Existen tres niveles de evaluación de la ausencia de controles internos para cada objetivo de auditoría relacionado con las operaciones y son: las deficiencias de control, las deficiencias importantes, las debilidades significativas y las debilidades materiales. A continuación se explicará cada uno de estos niveles.
Deficiencias de control
En el transcurso de la auditoría de control interno, el auditor puede identificar varias clases de deficiencias. La primera es la deficiencia de diseño, que ocurre cuando un control necesario no existe o no se ha diseñado de manera adecuada para responder a los requerimientos de control. La segunda deficiencia es la de control, que ocurre cuando el diseño u operación de controles no permite que el personal de la compañía evite o detecte errores de manera oportuna. Finalmente, también, existe la deficiencia de operación, que se da si un control bien diseñado no opera como se planeó o si la persona que realiza el control no está lo suficientemente calificada.
Deficiencias importantes
Las deficiencias importantes se presentan cuando hay una o más deficiencias que afectan de manera adversa la capacidad de la compañía para iniciar, autorizar, registrar, procesar o informar acerca de los estados financieros de manera confiable. Las deficiencias importantes son las probabilidades de que no se evite o detecte un error inconsecuente. Un error inconsecuente es aquel error juzgado como sin importancia para los estados financieros por un profesional razonable. Si el auditor concluye que una o más deficiencias del control para un objetivo en específico sólo exceden el nivel remoto o son inconsecuentes, estas se pueden ignorar.
Debilidades significativas
Las debilidades significativas ocurren cuando una deficiencia significativa, por sí misma, o en combinación con otras deficiencias importantes, dan como resultado la probabilidad de que el control interno falle al impedir o detectar los errores materiales en los estados financieros.
Debilidades materiales
Para determinar si algunas deficiencias de control interno constituyen debilidades materiales, estas se deben evaluar de acuerdo a dos aspectos: la probabilidad de ocurrencia y la importancia (materialidad). Si existe la probabilidad de que un error material pueda producirse debido a una deficiencia o deficiencias importantes, entonces se considera que se da una debilidad material. Es importante recordar que de la misma manera que los controles, cada deficiencia significativa o debilidad material puede aplicar para uno o más objetivos de auditoría relacionados con las operaciones.
Pasos para identificar las deficiencias de control, las deficiencias importantes, las debilidades significativas y las debilidades materiales
Para identificar las deficiencias de control, las deficiencias importantes, las debilidades significativas y las debilidades materiales se puede utilizar un método de cinco pasos que incluye: identificar los controles existentes, identificar la ausencia de controles clave, considerar la posibilidad de controles compensadores, decidir si existen debilidades materiales y determinar errores potenciales. A continuación se detallan cada uno de estos pasos.
  1. Identificar los controles existentes: el auditor debe saber qué controles existen; esto implica identificarlos, valorarlos y documentarlos.
  2. Identificar la ausencia de controles clave: el auditor debe identificar en qué procesos hacen falta controles y las posibles consecuencias en términos de deficiencias y debilidades en el sistema de control interno. El auditor puede utilizar herramientas como cuestionarios de control interno, diagramas de flujo y revisiones detalladas para identificar dónde hacen falta controles y en dónde aumenta la probabilidad de errores.
  3. Considerar la posibilidad de controles compensadores: un control compensador es un control en cualquier parte del sistema que contrarresta la ausencia de un control clave. Un ejemplo común en un negocio pequeño es la participación activa del propietario en la supervisión de los procedimientos financieros. Cuando existe un control de compensación efectivo, se mitigan las deficiencias significativas o debilidades materiales.
  4. Decidir si existe una deficiencia significativa o debilidad material: La probabilidad de ocurrencia de los errores y su importancia o materialidad se utilizan para evaluar si hay deficiencias importantes o debilidades materiales.
  5. Determinar errores potenciales que se pudieran ocasionar: en este paso, el auditor debe identificar errores específicos que es probable que ocurran debido a una deficiencia significativa o debilidad material. La trascendencia de una deficiencia significativa o debilidad material depende directamente de la probabilidad y de la materialidad de los errores potenciales.
Referencias:
Normas Internacionales de Auditoría – IFAC
Blog:
AUDITOOL

¿SON REEMPLAZABLES LAS CAPACIDADES DE UN AUDITOR?

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Escrito en 23 Agosto 2017.
La tecnología en la actualidad y los avances científicos han llevado al ser humano a presenciar hechos que en la antigüedad no se hubiera alcanzado siquiera a imaginar. Recientemente, en un artículo de la revista Forbes[1] en inglés se discutía acerca de la posibilidad de que en un futuro la Inteligencia Artificial (Artificial Intelligence) podría reemplazar la profesión de Auditoría Interna. Para Chambers la respuesta es que esto no sería posible, pero en cambio utiliza este cuestionamiento como una oportunidad para explicar que la tecnología cada vez más sofisticada y los nuevos sistemas de computación deben convertirse más bien en una herramienta de aprovechamiento y potenciamiento de las capacidades del Auditor Interno para resolver los nuevos retos que impone el entorno empresarial.
Chambers además recalca el hecho de que la Inteligencia Artificial no debe considerarse como una amenaza para el trabajo del auditor, sino como un hecho que va a revolucionar todo el mundo laboral e incluso a la sociedad misma. Esta nueva era es conocida como la Fourth Industrial Revolution (4IR), que es la continuidad de las eras de la energía de vapor, la electricidad y la computación.
Esta era en particular va a desarrollarse en pro de la eficiencia y la productividad empresarial, utilizando recursos físicos, digitales y biológicos que impacten todo tipo de disciplinas, economías e industrias. Es decir, un cambio de paradigma que va a afectar cada uno de los aspectos de la vida moderna. Ahora, es una era que ha venido instaurándose a una velocidad incansable, aunque esto muchas veces no sea evidente. No hay duda, sin embargo, de que cada vez existe una mayor automatización de los procesos. De acuerdo con Newman (2017) en el artículo citado de Forbes, de acuerdo a un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford, existe un estimado de 50% de trabajos americanos que pueden desaparecer o volverse obsoletos en los próximos 20 años debido a esta automatización y grandes avances tecnológicos. Esta es una cifra bastante alta y que preocuparía a cualquier profesional.
Como si fuera poco, el problema desde la perspectiva empresarial, es que muchas organizaciones no están preparadas para asumir los cambios que propone la 4IR, es más, pocas de ellas manejan en la actualizad sistemas actualizados de tecnología informática en sus procesos, ya sea por desconocimiento o por falta de presupuesto. Esto ya representa un problema en la actualidad, por lo tanto, pensar en una automatización mayor desde la Inteligencia Artificial, se puede vaticinar como un escenario caótico y confuso para muchas organizaciones.
Lo primero entonces debe ser reconocer las ventajas de la inclusión de nuevas tecnologías en los procesos que se llevan a cabo dentro de la organización, dentro de las grandes ventajas se puede considerar el hecho de que hay una mayor capacidad competitiva, mejores canales comunicativos y de interacción con los clientes y un dinamismo basado en la innovación que es beneficioso para la empresa. Esto no significa sin embargo que todo proceso deba depender del uso de la tecnología y relegar las capacidades humanas pues esto pondría en gran peligro la información empresarial. Es el caso en que se produzca una falla tecnológica o un ataque cibernético, la empresa quedaría totalmente vulnerable si no existe una regulación de los recursos tecnológicos por parte del recurso humano.
Chambers (2017) cita el reporte de IBM/HBR[2] acerca de cómo volverse un innovador digital para ayudar a las empresas a tomar el riesgo de incorporar nuevas tecnologías en sus operaciones. El primer consejo es crear una estrategia que le permita a las empresas tomar grandes riesgos sin que esto represente una amenaza. Finalmente, también se debe crear un ambiente innovador desde el trabajo. Ahora bien, el hecho de que dentro de las estrategias se hable de la toma de riesgos, pone en cuestionamiento la labor misma del Auditor Interno dentro de la empresa. A pesar de esto, hay que reconocer que muchas herramientas tecnológicas se han usado para potenciar la labor del auditor, ayudando en una mayor eficiencia y mejores formas de control interno. Por eso, es necesario reiterar que las nuevas tecnologías deben ser para el provecho de la profesión y no convertirse en un obstáculo para el desarrollo de las actividades que cumple el Auditor Interno.
De tal manera, a manera de conclusión, la 4IR representa no solo una época de grandes cambios innovadores tecnológicos, sino un gran cambio de paradigma que afecta todos los aspectos de la industrial, la economía y la sociedad misma, esto incluye la profesión de Auditoría Interna. Es así como el auditor debe tener la capacidad de asumir los riesgos que propone la 4IR junto con la organización, así, desde su preparación profesional puede contribuir a una mejor toma de decisiones y de mitigación del riesgo.
Bibliografía
Chambers, R. (2017). ​​Internal Auditing and the Fourth Industrial Revolution. En línea, disponible en: https://iaonline.theiia.org/blogs/chambers/2017/Pages/Internal-Auditing-and-the-Fourth-Industrial-Revolution.aspx

LA IMPORTANCIA DEL GOBIERNO CORPORATIVO EN LA PREVENCIÓN DEL FRAUDE

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En los últimos 20 años y a raíz de diversos escándalos financieros que afectaron considerablemente la economía mundial y sentaron los cimientos necesarios para que la crisis financiera mundial 2008 – 2010 tuviera impacto considerable, los reguladores de todo el mundo decidieron intervenir con mayor fuerza en las compañías, poniendo un énfasis especial en aquellas que cotizan en bolsa y generar una regulación más sólida y eficaz, para prevenir, entre otras cosas, una nueva crisis mundial y que las compañías fueran blanco fácil para los delincuentes de cuello blanco.
Los delitos financieros, también conocidos como delitos de cuello blanco, se caracterizan por tener un importante impacto en la economía no sólo de los países afectados, sino en todo el sistema financiero internacional. Por esta razón, la comunidad internacional se ha dado a la tarea de mantener estándares que permitan un combate frontal eficaz y eficiente, pero sobre todo, en desarrollar documentos que permitan a los países y a sus entidades prevenir estos delitos.
Hoy en día, las compañías públicas o no, deben de contar con un sólido marco de control interno y de un gobierno corporativo robusto.
Una pregunta que todos nos debemos de formular al intentar buscar una relación entre la prevención del fraude y el gobierno corporativo es: ¿cuál es la importancia del gobierno corporativo en la prevención del fraude?
La Asociación de Especialistas Certificados en Delitos Financieros (ACFCS), clasifica al lavado de dinero, el fraude, la evasión fiscal y a la corrupción como los principales cuatro delitos financieros al ser los que tienen un mayor impacto a nivel mundial.
La prevención del fraude ha sido una de las áreas que mayor fortalecimiento ha tenido a nivel internacional desde algunos eventos históricos que dejaron una lección muy importante sobre el fortalecimiento de esquemas que permitan gestionar el riesgo de fraude de manera oportuna: el desplome de las “Punto Com” y el caso Enron, entre otros.
Cuando hablamos sobre prevención del fraude, debemos de considerar que éste, a diferencia del lavado de dinero o de la evasión fiscal, tiene un componente psicológico muy fuerte que juega un papel importante en la comisión de delito. Aun cuando existan mecanismos de prevención de fraude predictivos, tales como sistemas automatizados, siempre existe una ventana abierta para su comisión.
Bologna, Lindquist & Wells (1993) en su estudio realizado y plasmado en su libro, demostraron que el 20% de la población es honesta y tiende a actuar siempre de esta manera, aunque nadie esté observando; por otro lado, el otro 20% es deshonesta y siempre actuará de esta manera, mientras que el 60% restante, actuará de acuerdo a las circunstancias.
Este 60% “voluble” de la población es el que nos debe de preocupar y en el que comienza a radicar la importancia del gobierno corporativo para la prevención del fraude. Podemos inferir que este 60% de la población necesita de un “vigilante”, necesita saber que, si actúa de manera indebida, habrá consecuencias.
El estudio mencionado anteriormente se ve complementado por Cressey (1973). En su libro Other’s people money, Cressey afirma que:
Las personas de confianza se convierten en violadores de la misma cuando se conciben teniendo un problema financiero que no es compartible. Son conscientes de que este problema puede ser resuelto en secreto, violando la posición de confianza financiera que tienen y son capaces de aplicar su propia conducta en esa situación a través de verbalizaciones que les permiten ajustar sus concepciones de sí mismos como personas de confianza, son esas concepciones de sí mismos como usuarios de los fondos o propiedades encomendadas.
Por tales razones, la Asociación de Examinadores Certificados de Fraude, ACFE, por sus siglas en inglés, ha diseñado un modelo que permite explicar la hipótesis de Cressey, llamado el triángulo del fraude.
Según la Asociación de Examinadores Certificados de Fraude (2014), este modelo permite explicar los factores que hacen que una persona llegue a cometer un fraude laboral. Consta de tres elementos que en su conjunto, promueven un comportamiento fraudulento:
  1. La motivación: Consiste en que el sujeto no puede resolver sus problemas por medios legítimos, así que empieza a considerar el llevar a cabo un acto ilegal. Ésto conlleva un deseo material o psicológico del defraudador para cometer un ilícito.
  2. La oportunidad: Es crítico que el que comete el fraude sea capaz de resolver su problema en secreto. Si un perpetrador del fraude es atrapado, dañaría tanto su estatus, como los problemas subyacentes que estaba tratando de conciliar.
  3. La racionalización: Es la percepción que tiene el defraudador de que su actividad ilícita es correcta; tiene una equivocada apreciación de sus actos, convirtiéndolos en aceptables y correctos.
Sin la existencia de los tres componentes del triángulo del fraude, este ilícito no se puede perpetuar. Uno de los mecanismos más efectivos para la prevención del fraude es aquel en el que las organizaciones mitiguen la existencia de oportunidades, ya que de los tres componentes antes mencionados, éste es el único que radica en los controles de las entidades.
Derivado de las características psicológicas del ilícito, la ACFE ha demostrado que el castigo y el regaño son elementos no funcionales en materia de prevención del fraude; por el contrario, cuando las organizaciones enfocan parte de sus recursos en asegurar que no existan las oportunidades o “ventanas”, se logra en gran medida reducir la probabilidad de ocurrencia del ilícito.
Otro de los elementos con mejores resultados demostrados son las líneas de denuncia (Hot Lines). Este mecanismo ha sido, según el Reporte a las Naciones de la ACFE, el que mayores fraudes ha detectado en las organizaciones y dada la naturaleza del ilícito, no es de extrañarnos que así lo sea.
Cuando las organizaciones dan un claro mensaje desde la junta de accionistas y la alta gerencia (Tone-at-the-top) sobre la no tolerancia de los ilícitos, se crea un efecto panóptico en los colaboradores.
El efecto panóptico se refiere a la sensación de que “alguien está vigilando” y tiene su origen en las torres de vigilancia que se incorporan en las prisiones. De esta manera, los reos saben que en la cima de la torre existe un custodio que los está observando y que actuará ante cualquier mal comportamiento. La psicología ha demostrado que después de un tiempo, aunque no haya nadie vigilando, el simple hecho de que la torre siga y los reos no puedan ver qué hay dentro, hace que la sensación de vigilancia siga presente y por consiguiente la conducta del reo sea la esperada.
Puede parecer extraño que el castigo y el regaño no sean mecanismos coercitivos; Sin embargo, el entendimiento del comportamiento criminal nos puede ayudar a entender el por qué. Según la Asociación de Examinadores Certificados de Fraude (2016), gran parte del entendimiento del comportamiento criminal la podemos atribuir a B.F. Skinner.
Es importante comenzar a pensar en el empleo como un sistema de comportamiento ya que la mayoría de los fraudes se cometen en el ambiente laboral, lo que resalta la conexión entre la economía y las acciones de las personas. Para ambos, tanto el ladrón como el empleado dedicado, el dinero ejerce una poderosa influencia y es muy poco probable que esto cambie. [….] Entre mayor sea nuestro entendimiento sobre cómo se comporta la gente, estaremos mejor preparados para cambiar la manera en que lo hacen.
Los estudios sobre comportamiento como aquellos efectuados por Skinner, muestran que el castigo es el mecanismo menos efectivo para cambiar el comportamiento. De acuerdo a Skinner, el castigo trae consigo una supresión temporal del comportamiento, pero únicamente con una constante supervisión y aplicación. En repetidos experimentos, Skinner encontró que el castigo – ya sea aplicando un estímulo negativo o llevándose uno positivo – efectivamente extinguió el comportamiento del sujeto, pero ese comportamiento regresó cuando se levantaba el castigo.
En el fraude ocupacional, el perpetrador generalmente comete el ilícito por primera vez. Esta conducta puede ser evitada si el gobierno corporativo de la organización, es lo suficientemente robusto. La frase “es mejor prevenir que lamentar” resume de manera concisa lo expuesto sobre el castigo y el fraude. De nada servirá castigar al perpetrador, ya que será demasiado tarde.
L.F.B. Daniel Alberto Ortiz de Montellano Velázquez
Gerente de la Práctica Forense en KPMG México.
Integrante de la Comisión de PLD de CCPM
Fuente: https://veritasonline.com.mx/
Blog:
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