martes, 10 de diciembre de 2019

13 RECOMENDACIONES QUE LE PERMITIRÁN A LA AUDITORÍA POSICIONARSE EN EL CONTEXTO DE LAS ORGANIZACIONES

Hombre de negocios fija su posición en carrera
ARTÍCULOS  AUDITORÍA EXTERNA  
Por: Marco Bonilla. Colaborador de Auditool
Esta, como otras reflexiones, las encontrará en mi libro “Formación de líderes en auditoría y control interno, buenas prácticas”.
El ser humano por esencia y naturaleza es reacio y apático al control. En el interior supone la existencia de desconfianza, intromisión en su vida personal y cierto temor a la detección de sus errores.
Adicionalmente, la auditoría a través del tiempo ha sido una mala experiencia para sus receptores, dado que su actuación era entendida de forma policiva, represiva, autoritaria y desmedida para demostrar poder por quienes la ejercían; ese paradigma no ha sido del todo erradicado y su resultado muchas veces infructuoso, carente de mejoramiento, es más, aún rechazado por los altos costos económicos que su ejercicio representa.
Como formas de encontrar los medios para posesionar las auditorías en el contexto organizacional. A continuación, me permito hacer unas sugerencias, que, sin ser postulados, son acciones que en su momento empleé como auditor en muchas entidades y empresas del estado, inclusive privadas; lo cual, nos ayudará a repensar cómo hacer entender a las organizaciones la importancia, credibilidad y utilidad que representa contar con la figura de la auditoría.
Las auditorías deben partir del entendimiento en la aplicabilidad de las normas que rigen el proceso auditor, están son: independencia mental, cuidado profesional, entrenamiento, planeación y supervisión, obtención de evidencias, presentación y comunicación de resultados; sin este piso o base es imposible que la auditoría logre posicionarse.
Así las cosas, reflexionemos sobre las maneras de introducir a la realidad estas sugerencias:
  1. Reunión con las altas directivas de la organización para socializar la tarea de la auditoría, haciéndoles entender el propósito y el conocimiento que sobre ella tiene el grupo auditor; cuyo resultado permitirá blindar a la administración sobre malos manejos y proporcionar mayor confianza sobre su labor y responsabilidad.
  2. Presentación del grupo para informarles sobre las calidades de cada uno de sus integrantes y el alcance de su trabajo.
  3. Reunión con cada una de las áreas operativas en relación con el alcance de la auditoría, generalidades de su manejo operativo e información a su cargo.
  4. La auditoría debe hacer ver a la organización que su labor está rigurosamente planeada.
  5. Demostrar que el grupo auditor tiene pleno conocimiento del objeto a evaluar, ya sea la empresa, entidad en su conjunto, área, proceso.
  6. La auditoría debe dar muestra, en todo momento de compromiso, puntualidad, respeto y buenas maneras; recordando que mientras dura la auditoría se trabaja con la información y recursos de la entidad, para la empresa.
  7. Como propósito de la auditoría, es fundamental el fomento de la cultura del autocontrol en todos los que hacen parte de la organización, cada vez que se hable con las áreas o se socialicen resultados.
  8. La información que se solicite, así como la intervención de los auditores, debe estar bien concebida, cuidando de no pedir la misma información por diferentes vías y desgastar a las áreas con reuniones repetitivas sobre temas iguales.
  9. La auditoría debe dejar la sensación de presencia en la organización, no por su autoridad desmedida sino por la minuciosidad y compromiso de su labor, y materialidad de sus hallazgos.
  10. La auditoría se hace con la organización y no a espaldas de la administración. Los hallazgos como los resultados de la auditoría deben ser socializados, discutidos y concertados con la organización, especialmente generando compromisos de mejoramiento.
  11. Sus resultados deben presentarse oficialmente con la oportunidad requerida y con la calidad esperada de una auditoría competente y especializada.
  12. El costo económico de la auditoría se justifica con las recomendaciones del trabajo de auditoría, cuya adopción proporcionará contención del riesgo de actividades operativas, como mejoramiento de procesos en términos de tiempo y recursos.
  13. Los informes de auditoría deben contener no solo el listado de debilidades como resultado de la auditoría, sino de manera relevante los aspectos de gestión positiva de la organización. Lo anterior, permite generar un concepto más equilibrado sobre el actuar de la administración y proporciona un grado de confianza a sus responsables por el reconocimiento que se hace de su labor.
Hasta Pronto,
IMPORTANTE: Ya está disponible la versión digital del libro Formación de Líderes de Auditoría y Control Interno. Mayor información AQUÍ
Marcbon/007  

LOS AUDITORES Y EL FRAUDE CORPORATIVO

ARTÍCULOS  FRAUDE  
Por: C.P. Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
Algunos profesionales como los auditores y contadores gerenciales, dadas sus habilidades están en la primera línea de detección y prevención del fraude, lo que debe tenerse en cuenta al mitigar este riesgo. La reputación de una empresa puede verse seriamente afectada en su competencia y confiabilidad, al materializarse el riesgo de fraude, pues no solamente hay un desvío de dinero de un negocio, sino que también puede dar lugar a que los inversores retengan capital y puede reflejar mal a los gerentes de alto nivel acusados ​​de no hacer lo suficiente para protegerse contra el fraude.
Unas de las grandes preocupaciones de las empresas es cómo garantizar la debida diligencia interna evitar o controlar los esquemas de fraude en sus inicios. Si bien la fuente más común de detección de fraude son las denuncias (a veces anónimas, a veces de empleados), es necesario fortalecer la capacidad para detectar y denunciar fraudes a través de controles internos y prácticas de gestión de riesgos, y de esta manera, inculcar una cultura corporativa que disuada a las personas de los intentos de estafar a la empresa. La alta dirección debe desempeñar un papel de liderazgo en la lucha contra el fraude, con énfasis en la gestión de la reputación, la gestión de riesgos y los controles internos.
Aquellos profesionales con habilidades probadas y énfasis en análisis de datos, tecnología, gestión de riesgos y controles internos, se constituyen en un elemento fundamental al combatir el fraude. También juegan un papel en el establecimiento de una cultura donde hay tolerancia cero para el comportamiento poco ético, a través de políticas, prácticas y capacitación.
Se requieren profesionales con una visión general de los riesgos que podrían afectar la reputación de una organización, desde la cultura hasta los controles.
Ahora bien, más allá de las amplias competencias de los profesionales que ofrecen defensa contra el fraude y la mala conducta financiera, en particular los auditores, existen marcos concretos que se deben emplear al interior de las organizaciones para encontrar o evitar que se cometan irregularidades. Uno de los más usuales es el Marco de Control Interno de COSO, que detalla los principios para controles internos efectivos sobre la información financiera, las operaciones y el cumplimiento y el marco de Gestión de Riesgos Empresariales (ERM). Dentro de los 17 principios de controles internos efectivos del Marco revisado de COSO 2013, al menos uno de ellos aborda explícitamente el
potencial de fraude al evaluar los riesgos para el logro de objetivos en las organizaciones.
Los controles para mitigar el riesgo de fraude tienen como objetivo evitar su materialización, derivado de las motivaciones más comunes, que suelen ser las siguientes:
  • Satisfacer las expectativas de ganancias del mercado
  • Satisfacer las expectativas de ingresos internos
  • Ocultar la situación financiera en declive de la compañía
  • Aumentar el precio de las acciones de la empresa
  • Aumentar la compensación de la administración a través del logro de ganancias por acción (EPS) u otras medidas de logro
  • Apropiación indebida de activos para beneficio personal
La capacidad y posibilidad de advertir las conductas asociadas a estas motivaciones de comportamiento ilegal o poco ético, deberían ser una competencia esperada de profesionales como los auditores, que abordan el riesgo de manera integral. Pero comprender conductas indebidas no es sí mismo una protección contra el hecho de cometer estas mismas acciones y es por eso que el ejercicio de la auditoría implica el cumplimiento de un código de ética firme que guía la conducta profesional en el que se consideran estándares como los siguientes:
  • Actuar con integridad
  • Ser objetivos y guardar confidencialidad
  • Mantener un nivel apropiado de competencia
  • Comunicar con credibilidad
Un apropiado ejercicio de la auditoría busca que tales estándares enmarquen las diferentes actuaciones profesionales, logrando con ello beneficios al interior de las organizaciones y el fortalecimiento de una cultura corporativa ética, que se constituye en una sólida línea de defensa contra la mala conducta de individuos y empresas. No hay que olvidar que la materialización del riesgo de fraude atenta contra la reputación ganada con el esfuerzo continuo de una organización, lesionando el cumplimiento de los objetivos.

C.P. Iván Rodríguez – ivan.rodriguez@auditool.org          
Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool
Bogotá D.C, Colombia

INTERNET DE LAS COSAS

martes, 10 de diciembre de 2019
Blog:
Nahun Frett, MBA, CIA, CCSA, CRMA, CPA, CFE
AUDITOR INTERNO – INSTRUCTOR – CONSULTOR – CONFERENCISTA

FRAUDE AL DESNUDO: BAJO COSTO & CERO CONTROL

Marta Cadavid, CAMS. CFE. AML.
09.12.2019
Las nuevas empresas (Start Ups) o pequeñas empresas deben implementar controles desde el inicio de las operaciones para evitar pérdidas por fraudes y abusos y crear una fuerte cultura organizacional de cero tolerancia al fraude. Sin importar el tamaño, las empresas tienen los mismos procesos, lo que cambia es la dimensión de los controles, dado que es basado en los riesgos. Es decir, grandes y pequeñas tienen inventarios, cuentas por cobrar, pagos a proveedores, administración de pagos, nomina y recursos humanos, entre otros procesos. Por lo tanto, que un negocio sea pequeño o de bajo costo no implica que no hayan controles… Por el contrario, un negocio de bajo costo, debe (tiene) implementar controles para evitar que la poca utilidad y el efectivo se esfumen por los fraudes!
#IamaFraudFighter
#FraudealDesnudo