Aunque las técnicas de inteligencia artificial[1] IA como el aprendizaje automático no son nuevas y avanzan rápidamente, en los negocios y en la auditoría, este tema aún se encuentra en las etapas iniciales. Para abordar el futuro de una manera más positiva, es necesario desarrollar una comprensión profunda de cómo la IA puede contribuir en la resolución de problemas contables y de negocios, los desafíos prácticos y las habilidades que necesitan los auditores para trabajar con sistemas inteligentes.
Los contadores y auditores aplican sus conocimientos técnicos sobre contabilidad y finanzas para ayudar a las empresas y las partes interesadas toman mejores decisiones. Para apoyar su toma de decisiones y asesoramiento, los auditores necesitan información y análisis financieros y no financieros de alta calidad.
Al interior de las compañías, hay profesionales y procesos dedicados a capturar, preparar, verificar y comunicar información, realizar análisis y tomar una amplia variedad de decisiones. En particular, los auditores pueden aprovechar la tecnología para ayudarlos a brindar un mejor servicio, asesorar y tomar mejores decisiones. La tecnología puede contribuir así:
proporcionar mejores datos y más baratos para respaldar la toma de decisiones;
generar nuevos conocimientos a partir del análisis de datos; y
liberar tiempo para centrarse en tareas más valiosas, como la toma de decisiones, la resolución de problemas, asesoramiento, desarrollo de estrategias, construcción de relaciones y liderazgo.
La naturaleza misma de las técnicas de aprendizaje automático se presta a mejoras sustanciales en diferentes áreas de la contabilidad y la auditoría, y puede equipar a los contadores con nuevas y poderosas capacidades, como así como automatizar muchas tareas y decisiones.
Por lo tanto, es importante identificar los problemas de contabilidad y de negocios donde el uso de IA sea particularmente fructífero y donde los problemas se puedan resolver mejor con estas técnicas. Esto asegurará que los esfuerzos de adopción estén impulsados por la necesidad empresarial. Si bien, a la fecha, ha habido un uso limitado en la contabilidad del mundo real, se espera que en próximos proyectos de investigación e implementación se incluya:
utilizar el aprendizaje automático para codificar entradas contables, permitiendo una mayor automatización de los procesos;
mejorar la detección de fraudes a través de modelos de aprendizaje automático más sofisticados, que consideren las actividades “normales” y mejoren la predicción de actividades fraudulentas;
usar modelos predictivos basados en el aprendizaje automático para pronosticar ingresos; y
mejorar el acceso y el análisis de datos no estructurados, como contratos y correos electrónicos, a través de modelos de aprendizaje profundo.
Actualmente, los volúmenes de datos y la calidad de los mismos son cruciales para el éxito de los sistemas de inteligencia artificial. Sin suficientes datos buenos, los modelos simplemente no podrán aprender. En términos generales, los datos contables transaccionales están bien estructurados y son de alta calidad, y por lo tanto pueden ser un punto de partida prometedor para desarrollar modelos. No obstante, esto puede ser un desafío importante en la práctica. De otra parte, las organizaciones más pequeñas pueden no tener datos suficientes para permitir resultados precisos. Los modelos potentes pueden necesitar fuentes externas de datos, a los que no siempre es posible acceder a un costo adecuado. Además, es difícil saber de antemano qué tan exitoso será el aprendizaje automático.
Otro límite más basado en principios será la privacidad y la ética, especialmente donde los sistemas de AI empleen datos personales. La detección de fraudes, por ejemplo, puede basarse en el texto de los correos electrónicos enviados por los empleados, lo cual implica límites legales y éticos.
Debe tenerse en cuenta que el desarrollo de IA también será impulsada en última instancia por el tema económico y empresarial. El aprendizaje automático se integra cada vez más en los negocios y la contabilidad mediante software. El aprendizaje será similar al de las actividades de búsqueda o compras en línea. El empleo de IA puede orientarse hacia el posicionamiento competitivo o servicio al cliente. Es por ello que en este entorno, se requiere que los auditores se capaciten, amplíen sus horizontes profesionales y estén a la vanguardia de las nuevas tecnologías, para seguir siendo competitivos.
[1] La inteligencia artificial (Artificial Intelligence, o AI) es la simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas, especialmente sistemas informáticos. Estos procesos incluyen el aprendizaje (la adquisición de información y reglas para el uso de la información), el razonamiento (usando las reglas para llegar a conclusiones aproximadas o definitivas) y la autocorrección. Tomado de: https://searchdatacenter.techtarget.com/es/definicion/Inteligencia-artificial-o-AI
C.P. Iván Rodríguez – ivan.rodriguez@auditool.org
Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool
Bogotá D.C, Colombia
SECTOR FINANCIERO: EJEMPLOS DE INDICADORES DE FRAUDE INTERNO
Uno de los sectores más expuesto al riesgo de fraude es el sector financiero. No tanto por el número de fraudes, que también, pero sin duda el motivo es el importe de los mismos, que pueden generar perdidas millonarias, incluso acabar con la Entidad.
Es por este motivo, que los departamentos de Auditoría Interna, deben disponer de especialistas en fraude interno, que sean capaces de gestionarlo de una manera global. desde la prevención, la detección y su tratamiento.
Indicadores de fraude interno
En este artículo, daremos unas pequeñas pinceladas sobre cuales pueden ser indicadores válidos frente al fraude interno.
Lo primero de todo es crear indicadores a partir del conocimiento interno de la entidad. Para ello, hay que ser altamente creativo, y estar siempre atento de posibles cambios dentro de la organización; informáticos, facultades, organigrama, normativa, plan de márqueting, etc……
A continuación os dejo algunos ejemplos de indicadores:
Indicador
Objetivo
Operaciones en cuentas inoperantes
Verificar la correcta operatoria en aquellas cuentas que hace años que no tienen ninguna operación
Concesión de préstamo en cuenta inoperante
Localizar la existencia de préstamos simulados.
Discrepancia titulares cuentas plazo y cuentas receptora intereses
Desvió de los intereses de un cliente hacia otro
Cargo “manual” de intereses y comisiones
Apropiarse de dinero de clientes mediante el cargo de comisiones ficticias
Operatoria posterior a la defunción del titular
Cargos que no ha podido realizar el titular por estar difunto.
Solicitud de duplicados de PIN tarjeta
Utilización de tarjetas son el consentimiento del cliente
Diferencias de caja
Sustracción directa de dinero de “caja”
Una vez creados los indicadores, debemos crear un cuadro de mandos, que nos va a ayudar a su tratamiento. Podemos comenzar por aglutinar los indicadores en módulos, y luego en una tabla principal, con diversas alertas:
MÓDULO 1
EMPLEADOS: SIT. ECONÓMICA
MÓDULO 2
OPERATORIA ANÓMALA
Los indicadores deben estar bien parametrizados, con el fin de evitar mostrar falsos positivos, y de esta manera ser más eficaces. Así mismo, los datos que nos vana mostrar los indicadores, no son necesariamente operatorias fraudulenta, pero si susceptibles de analizar.
Recordar que, el tratamiento de las alertas de fraude tiene una doble misión: Preventiva y Detectiva, de ahí la importancia de su tratamiento por personal experto.
Licenciado en CC Económicas y Empresariales y Auditor Interno Certificado por el IIA (The Institute of Internal Auditors), especialista en Fraude Interno, Forensic y Prevención de Blanqueo de Capitales. Cuenta con veinte años de experiencia en empresas líderes del sector bancario implantando el modelo de Corporate Assurance y mejores prácticas bancarias propuestas por el IAI (Instituto de Auditores Interno). Director de proyectos en el ámbito del fraude interno, forensic y prevención de blanqueo de capitales, implantación de modelos de auditorías normativas (CNMV, Ley de transparencia, SEPBLAC, políticas antisoborno etc) y comerciales. Ponente, profesor y colaborador en diversas publicaciones relacionados con la Auditoría, Fraude Interno, Gestión de riesgos y Compliance. Es secretario general y miembro de la Junta Directiva de la World Compliance Association Autor de dos blogs sobre la detección y prevención del fraude interno, la profesión de auditoría interna y el compliance en general: – Fraude Interno: http://www.fraudeinterno.wordpress.com – Compliance: http://www.prevenciondedelitos.wordpress.com Autor de los libros: – Fraude Interno; prevención, detección y tratamiento. (Amazon) – Actualidad Compliance 2018 (Thomson Reuters – Aranzadi) Ver todas las entradas de albertsalvadorlafuente
PUBLICADO POR JAVIER KLUS
Máster en Administración de Empresas por la Universidad Politécnica de Madrid y Licenciado en Administración de Empresas (UADE). Durante más de 12 años me he desempeñado en uno de los principales estudio de Auditoría y Consultoría a nivel mundial, en donde ha tenido la oportunidad, dentro del Departamento de Advisory, de interactuar con una gran cantidad de empresas nacionales e internacionales analizando el funcionamiento operativo de las mismas y proponiendo oportunidades de mejora. Mi campo de acción también ha abarcado la realización de Auditorías Internas en numerosas empresas, siendo adicionalmente Auditor Interno Certificado (CIA). Fui profesor de la Universidad del Salvador en el postgrado de Auditoría de Sistemas, así como miembro del comité de publicaciones del Instituto Argentino de Auditores Internos. También soy Co-Director de la Diplomatura en Management de Centro de Servicios Compartidos en la UCEMA. He publicado trabajos relacionados con mis especialidades tanto en Argentina como en España. Adicionalemnte soy Conferencista internacional, habiendo dictado cursos y conferencias en Perú, Colombia y Argentina, entre otros países. En mis ratos libres disfruto de la lectura de libros de todo tipo y de mi familia. Mi próximo libro seguramente será sobre Auditoría Interna, en donde intentaré transmitir todos mis conocimientos en esa temática. Ver todas las entradas de Javier Klus
INDICADORES DE FRAUDE INTERNO (CAPÍTULO I): INTRODUCCIÓN
Estándar
PUBLICADO EL
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en su Vigésimo Segunda Edición la palabra fraude tiene las siguientes definiciones:
m. Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.
m. Acto tendente a eludir una disposición legal en perjuicio del Estado o de terceros.
m.. Delito que comete el encargado de vigilar la ejecución de contratos públicos, o de algunos privados, confabulándose con la representación de los intereses opuestos.
Sin entrar en términos gramaticales se puede definir el Fraude como un engaño hacia un tercero, abuso de confianza, dolo, simulación, etc. El término “fraude” se refiere al acto intencional de la administración, personal o de terceros, que deviene en una representación equivocada de los estados financieros, pudiendo implicar:
Manipulación, falsificación o alteración de registros o documentos.
Malversación de activos.
Supresión u omisión de los efectos de ciertas transacciones en los registros o documentos.
Registro de transacciones sin sustancia o respaldo.
Mala aplicación de políticas contables.
Se puede considerar que hay dos tipos de fraude:
El primero de ellos se realiza con la intención financiera clara de malversación de activos de la empresa.
El segundo tipo de fraude, es la presentación de información financiera fraudulenta como acto intencionado encaminado a alterar las cuentas anuales.
Ambos tipos de fraude, en función de los autores del mismo, pueden a su vez clasificarse en:
Internos son aquellos organizados por una o varias personas dentro de una institución, con el fin de obtener un beneficio propio.
Externos son aquellos que se efectúan por una o varias personas para obtener un beneficio, utilizando fuentes externas como son: bancos, clientes, proveedores,
Prevención – Detección
Aunque se pueden considerar muchos puntos de vista, incluso el filosófico, conviene entender las razones por la que se cometen los fraudes, y algunas de las mismas pueden ser:
Falta de controles adecuados.
Poco y mal capacitado personal.
Baja / alta rotación de puestos.
Documentación confusa.
Salarios bajos.
Existencia de activos de fácil conversión: bonos, pagares, etc.
Legislación deficiente.
Actividades incompatibles entre sí.
Las razones anteriores pueden clasificarse en tres grandes grupos que constituyen la denominada pirámide del fraude y que son:
Se tiene la
Se presenta la
Existe un Motivo
En la lucha contra el Fraude únicamente se puede luchar contra el segundo factor, Oportunidad, ya que las otras dos son intrínsecas a la naturaleza de la persona.
Fraudes ha habido siempre y, siempre los habrá incrementándose su volumen en épocas de crisis, pues aun suponiendo que las dos primeras variables, Capacidad y Oportunidad no varían, no ocurre lo mismo con la tercera, el Motivo, ya que por una parte existen mayores necesidades financieras, al reducirse el acceso a los préstamos, y por otro las reducciones de personal pueden producir un efecto justificatorio de la acción que se comete.
Por lo anterior, las Entidades en épocas de crisis deben aumentar sus defensas en los dos ámbitos en los que pueden actuar, la Prevención y la Detección del fraude.
El problema radica en plasmar esto en la práctica, ya que en teoría la forma mas sencilla de Prevención consiste en:
Mejorar el control administrativo.
Implementar prácticas y políticas de control.
Analizar los riesgos que motiven a un fraude.
Tener a los mejores profesionales existentes, bien remunerados y
A pesar de ello siempre se producen excepciones, casos tales como los de Madoff y Stanford (a los que se les puede considerar dueños de Empresa y se trataría de un fraude orientado hacia terceros, en este caso clientes) o las operaciones realizada por el operador Jerôme Kervielque le costaron a la Societé Generale 4.900 millones de euros
Según la Association of Certified Fraud Examiners de Estados Unidos, el personal que comete los fraudes sigue la proporción de la pirámide funcional de la empresa, ya que:
El 10% del fraude es cometido por ejecutivos de alto nivel
El 30% del fraude es cometido por gerentes
El 60% del fraude es cometido por el resto de los empleados
Sin embargo el volumen de pérdidas asumidas por estas labores constituye una pirámide inversa puesto que:
Las perdidas achacables al fraude de los ejecutivos equivalen al 75% del total
Las de los gerentes son el 20%
Las de los empleados constituyen un 5%
Como se comprueba estos datos se corresponden con los ejemplos anteriores, en los que se trataba de dos dueños de Empresas y de un alto ejecutivo, siendo últimamente los fraudes más famosos.
Para la labor de Detección hay que tener en cuenta varios factores que pueden proporcionar indicios de que se está realizando un fraude, siendo los más útiles:
Existencia de patrones de comportamiento irregular.
Alertas disparadas ante determinadas acciones.
También pueden usarse otros métodos más tradicionales, como por ejemplo las “Denuncias anónimas”, pero se ha comprobado que son menos efectivos.
El problema de la Detección es que se actúa “a posteriori”, cuando el fraude ya se ha cometido al menos en parte, mientras que con la Prevención la actuación se produce antes de que el fraude tenga lugar con lo que no se produce ninguna pérdida.
Hay que tener en cuenta que las pérdidas, tanto tangibles como intangibles (en especial las reputacionales), son mayores cuanto mayor es el tiempo en el que el fraude se extiende, por lo que es de suma importancia la existencia de alertas tempranas.
Labor de Auditoría
La ley Sabanes-Oxley, incluye en la Sección 103, dedicada a normas y reglas, que los informes de los auditores deben incluir:
El alcance de las pruebas del auditor de la estructura de control interno.
Los hallazgos con respecto a dichas pruebas.
Una evaluación sobre la estructura de control comprobando:
Que existen registros que reflejan todas las transacciones
Que de la labor realizada se desprende la razonable seguridad de que las transacciones se registran debidamente y están autorizadas correctamente.
La descripción de las posibles debilidades encontradas en los controles internos.
La entrada en vigor de los acuerdos de Basilea ha cambiado la forma de actuar de los Departamentos de Auditoría Interna, ya que en los mismos se expone:
En su Principio 5º indica que el “Control debe ser una parte integrante de la actividad diaria de la Entidad”, explicando en el punto 24 que “las actividades de control se desarrollan en dos pasos: (1) el establecimiento de políticas y procedimientos y (2) la revisión de que las mismas se cumplen”.
Por otra parte en el Principio 10º también se indica que la monitorización de los indicadores de riesgo debe ser una actividad diaria de la Entidad, así como su periódica evaluación por parte de Auditoría Interna.
En relación con la labor de Auditoría en el Principio 11º se expone que debe realizarse una efectiva auditoría del sistema de control interno, para lo que se tiene que monitorizar los controles internos existentes.
Una encuesta realizada en 2009 por Enest & Young en relación con la efectividad de los Departamentos que en la Entidad luchan contra el fraude apoya las tesis que subyacen a los “Principios de Basilea” ya que, según la misma, el orden en el que se producen los éxitos en la lucha contra el fraude la encabezan los controles existentes en el mismo Departamento en que éstos se originan:
En la gráfica se muestra que el mayor porcentaje de éxito en la lucha contra el fraude, tanto en la Prevención como en la Detección, lo obtienen los Departamentos de Control Interno, tanto los del propio Departamento como los efectuados por otro diferente, mientras que los fraudes descubiertos “por accidente” o por denuncias anónimas son menos habituales.
Igualmente se muestra que la labor de Auditoría Interna es más efectiva que la de la Auditoría Externa.
Los resultados anteriores son coherentes con las políticas de las Empresas de situar al personal experto en su actividad en el Departamento correspondiente, ya que son ellos los que mejor conocen como desarrollar su labor.
Igualmente coincide con el incremento en el desarrollo de los manuales de procedimientos por los que se rige la operatoria habitual.
Por otra parte la existencia de varias estructuras de control, tiene como ventaja de que la misma actividad se observa con puntos de vista distinto, con lo que se consigue finalmente un mayor enfoque, pero a su vez tiene el inconveniente de que puede producirse una dejación en las funciones pensando que los posibles errores serán corregidos por el otro Departamento.
Por dicha razón es esencial la labor de Auditoría Interna actuando como elemento de revisión de los Departamentos que realizan los controles, tanto primarios como secundarios.
Labor de Auditoría Informática
Actualmente no se concibe ninguna labor empresarial sin la Informática, que se ha convertido en la herramienta más usada. Paralelamente a ello, han proliferado los fraudes informáticos, como se les denomina porque para su realización es necesario tener conocimientos de informática.
De entre ellos los que más han acaparado la atención del público han sido los relacionados con los Medios de Pago tanto en su versión tradicional, utilizando tarjetas físicas, como en la más actual del fraude por Internet y últimamente los “ataques” que sufren las Empresas por los que ya se conocen como “ciberdelincuentes”.
La proliferación de este tipo de ataques ha obligado a la creación de “policías de Internet” para intentar frenarlos. Así en España la Guardia Civil ha creado un subgrupo especializado uno de cuyos éxitos ha sido el desmantelamiento de la red “Mariposa” que controlaba 13 millones de PC’s zombis.
Hay que tener en cuenta que ni las grandes empresas de Internet, donde están los mayores expertos, están exentas de estos ataques, y como muestra existe el caso de Google y su ataque que ha sido capaz de enturbiar las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China.
Clásicos ejemplos de este tipo de fraude interno, apoyado en los sistemas informáticos aunque no de un carácter “técnico”, son:
El método del salami que consiste en el desvío fraudulento de una pequeña cantidad de cada integrante de un conjunto que tiene muchos elementos (por ejemplo en el redondeo de céntimos).
Los pagos de facturas a proveedores ficticios dados de alta en el proceso de facturación.
La falsificación de registros para que figure la conformidad de pagos que no se han realizado, sobre todo en el caso de los impuestos a las diversas administraciones.
Debido a que la detección de este tipo de fraudes es muy complicada, por la gran cantidad de datos que se tienen que analizar, entra en juego la labor de Auditoría Informática para comprobar la existencia de controles que impiden la realización del fraude, o en su caso avisan de que se están produciendo situaciones anómalas que conviene investigar en profundidad.
La labor de Auditoría en la lucha contra el fraude interno es doble:
Por una parte debe revisar la utilidad de los controles existentes en los distintos Departamentos para prevenir el fraude.
Por otra debe tener sus propios métodos de control para detectarlo.
Para ello debe contar con dos tipos de herramientas:
Las que permitan manejar grandes volúmenes de información para obtener pautas o tendencias.
Las alarmas que se disparan automáticamente cuando se produce una situación no habitual.
No hay que olvidar que es mucho más útil la Prevención que la Detección del fraude, por lo que una clasificación de la importancia de la labor de Auditoría, en función de los resultados obtenidos es:
Revisión de los controles internos.
Propuesta de mejora de los mismos.
Definición e instalación de alarmas en programas críticos.
Análisis de datos para discernir pautas de conducta.
Los dos primeros apartados pueden considerarse como una versión actualizada de “Mapas de Riesgo” en los que se incluyen acciones mitigadoras, mientras que el tercero sería la revisión de las clásicas “pistas de auditoría” que deben existir en las aplicaciones, siendo la más novedosa la última para lo que se usan técnicas estadísticas y de “minería de datos”.
Por otro lado, las dos primeras trabajan en el ámbito de la Prevención, la última en el de la Detección y la tercera es híbrida ya que por una parte todo el personal conoce de su existencia, y tiene un componente preventivo, y por otra la activación de una alarma no implica que se esté realizando una actividad ilícita.
OBJETIVOS Y ALCANCE
Desde el punto de vista del Control, una simplificación de las estructuras de control de una Entidad sería:
En primer lugar se encuentran las diferentes Áreas de Negocio que son el soporte de la actividad.
Estas áreas necesitan para poder llevar a cabo su actividad el apoyo de los Servicios Informáticos.
Seguidamente están los diferentes Departamentos que realizan las labores de Control Interno como:
Los Departamentos de Explotación y Seguridad Informática dentro del Área Informática.
El Departamento de Control de Gestión dentro del Área de Contabilidad
Los Departamentos de Seguridad Física, Recursos Humanos y Control de Calidad que también realizan actividades en la lucha contra el fraude
El Departamento de Riesgo Operacional que debe recibir informes del resto de Entidad acerca de los incidentes surgidos en la operatoria y controles existentes sobre la misma.
El Departamento de Auditoría, que en este caso se ha personalizado como Auditoría Informática, que analiza la información que procesan el resto de Departamentos de Control
Finalmente, cubriendo toda la actividad de la Entidad se encuentra el Departamento de Control Normativo encargado de vigilar el cumplimiento de los requisitos legales.
PUBLICADO POR ALBERTSALVADORLAFUENTELicenciado en CC Económicas y Empresariales y Auditor Interno Certificado por el IIA (The Institute of Internal Auditors), especialista en Fraude Interno, Forensic y Prevención de Blanqueo de Capitales. Cuenta con veinte años de experiencia en empresas líderes del sector bancario implantando el modelo de Corporate Assurance y mejores prácticas bancarias propuestas por el IAI (Instituto de Auditores Interno). Director de proyectos en el ámbito del fraude interno, forensic y prevención de blanqueo de capitales, implantación de modelos de auditorías normativas (CNMV, Ley de transparencia, SEPBLAC, políticas antisoborno etc) y comerciales. Ponente, profesor y colaborador en diversas publicaciones relacionados con la Auditoría, Fraude Interno, Gestión de riesgos y Compliance. Es secretario general y miembro de la Junta Directiva de la World Compliance Association Autor de dos blogs sobre la detección y prevención del fraude interno, la profesión de auditoría interna y el compliance en general: – Fraude Interno: http://www.fraudeinterno.wordpress.com – Compliance: http://www.prevenciondedelitos.wordpress.com Autor de los libros: – Fraude Interno; prevención, detección y tratamiento. (Amazon) – Actualidad Compliance 2018 (Thomson Reuters – Aranzadi) Ver todas las entradas de albertsalvadorlafuente
INDICADORES DE FRAUDE INTERNO (CAPÍTULO II): ÁMBITO ADMINISTRATIVO
Se puede considerar fraude administrativo al producido en relación con la actividad de gestión básica de la Entidad, no siendo en este caso un fraude que se produce única y exclusivamente en el entorno financiero sino que es aplicable a cualquier Empresa, con las lógicas diferencias que se producen en relación con los activos de las mismas.
La mejor forma de evitar la realización del fraude consiste en la existencia de una serie de controles que cumplan dos labores fundamentales:
El aviso temprano de que puede estar produciéndose una situación anómala que tal vez convenga analizar en profundidad.
La dificultad añadida que tiene la persona que quiere cometer el fraude cuando conoce que hay una serie de alarmas que pueden activarse, aunque no sepa cuáles son.
Consideramos que existen cuatro grandes grupos en los que se pueden agrupar los indicadores de fraude administrativo:
General.
Facturas y Proveedores.
Facturas y Proveedores.
Facturas incompletas, indocumentadas …
Pago a proveedores inexistentes.
Pago múltiples a proveedores.
Retribuciones y Gastos de Empleados.
Retribuciones y Gastos de Empleados.
Exceso de autorizaciones.
Cargos auto-autorizados.
Cargos sobre partidas presupuestarias no autorizadas.
Alteraciones presupuestarias.
Incumplimiento de políticas de autorización.
Otros Indicadores sobre Empleados.
Otros Indicadores sobre Empleados.
Indicadores Vacacionales / Presenciales / Rotacionales en relación con el puesto de trabajo.
Uso inadecuado de las tarjetas de crédito de la Empresa.
Las fuentes para la obtención de los datos dependerán de los Sistemas Informáticos de cada Entidad, siendo los siguientes Departamentos los que tendrían la información:
Seguridad y/o Seguridad Informática para todos los aspectos relacionados con accesos físicos o lógicos, así como los informes sobre la situación de los empleados.
Calidad, que recogerá las reclamaciones de los clientes.
Control para los asuntos contables.
Administración para lo referente a proveedores.
Inmovilizado que posee la información referente a los inventarios.
Recursos Humanos para los datos de los empleados, tanto personales como salariales.
Medios de Pago para los indicadores relacionados con las tarjetas de crédito, débito o Empresa.
Ejemplo de controles:
Existencia de relaciones familiares o de negocios entre el personal que interviene en los procesos de facturación y los proveedores o clientes implicados en la misma.
En el caso de que se emitan facturas, se propone como indicador de nivel de riesgo de fraude:
· Porcentaje de facturas emitidas:
o Erróneas.
o Duplicadas.
o Devueltas.
· Porcentaje de anulación de los apuntes contables relacionados con la emisión de facturas.
PUBLICADO POR ALBERTSALVADORLAFUENTE
Licenciado en CC Económicas y Empresariales y Auditor Interno Certificado por el IIA (The Institute of Internal Auditors), especialista en Fraude Interno, Forensic y Prevención de Blanqueo de Capitales. Cuenta con veinte años de experiencia en empresas líderes del sector bancario implantando el modelo de Corporate Assurance y mejores prácticas bancarias propuestas por el IAI (Instituto de Auditores Interno). Director de proyectos en el ámbito del fraude interno, forensic y prevención de blanqueo de capitales, implantación de modelos de auditorías normativas (CNMV, Ley de transparencia, SEPBLAC, políticas antisoborno etc) y comerciales. Ponente, profesor y colaborador en diversas publicaciones relacionados con la Auditoría, Fraude Interno, Gestión de riesgos y Compliance. Es secretario general y miembro de la Junta Directiva de la World Compliance Association Autor de dos blogs sobre la detección y prevención del fraude interno, la profesión de auditoría interna y el compliance en general: – Fraude Interno: http://www.fraudeinterno.wordpress.com – Compliance: http://www.prevenciondedelitos.wordpress.com Autor de los libros: – Fraude Interno; prevención, detección y tratamiento. (Amazon) – Actualidad Compliance 2018 (Thomson Reuters – Aranzadi) Ver todas las entradas de albertsalvadorlafuente
miércoles, 1 de mayo de 2019
¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES Y COMPETENCIAS QUÉ TIENEN QUE MEJORAR LOS CONTROLLERS?