miércoles, 25 de julio de 2018
Albert Salvador Lafuente
El entorno legislativo en el que la empresa desarrolla sus actividades es cada vez más abundante y complejo. El nivel de beligerancia de las autoridades y organismos regulatorios es cada vez mayor y el impacto de la regulación es más intenso que nunca.
Por ello, y por los recientes escándalos societarios y el innegable incremento de la sensibilidad social respecto de la “ética de los negocios”, un mayor número de organizaciones públicas y privadas internalizan estándares éticos y legales como protocolos de buen gobierno de obligado cumplimiento. Los riesgos a prevenir son aquellos que conllevan consecuencias como el daño reputacional, la imposición de multas y sanciones, consecuencias penales, las pérdidas de negocio por contratos no ejecutables o la exclusión de licitaciones o subvenciones públicas, entre otras. Es por ello la necesidad de implementar programas de Compliance.
¿Qué se está haciendo?
Las empresas de mayor tamaño han sido las primeras en implementar la función de cumplimento en sus organizaciones.
El 78% de las empresas de más de 5.000 empleados cuentan con una función de Compliance, mientras que este porcentaje se reduce al 38% en las empresas de menos de 5.000 empleados.
Así pues, una prioridad de las empresas es implementar un sistema de gestión de riesgos corporativos eficaz, donde se plantea el concepto de integración e implicación de la totalidad de la organización en la gestión de riesgo.
Es este sentido y fruto de las exigencias legales y del mercado, y me gustaría creer que también por un cambio en la cultura empresarial -importada del mundo anglosajon-, son cada vez más las empresas que están implementado sistemas de gestión y prevención de riesgos.
¿Qué ventajas aporta para las organizaciones tener un sistema de compliance?
Muchos son los beneficios de tener implementado un sistema de cumplimiento, más allá de dar respuesta a una auto exigencia empresarial, como debería ser la de actuar de manera ética y responsable, aplicando los valores propios del ser humano.
Mejoras internas de control. A través de los programas de compliance, se identifican y valoran las situaciones de riesgo a las que están expuestas las organizaciones, permitiendo evaluar los diferentes procesos, departamentos y áreas de actividad en cuestión de riesgos, así como la eficiencia de los controles existentes. Todo ello permite a las organizaciones implementar medidas correctoras para mitigar aquellos riesgos que excedan de los umbrales a los que cada organización está dispuesta a asumir, en función de sus políticas internas.
Mayor reputación y competitividad. Si comparamos nuestra organización con nuestra competencia y esta no toma medidas en materia de Compliance, nos iremos convertirnos en una empresa fiable y sostenible, que genera confianza en el consumidor y proveedores y aumentará nuestra rentabilidad y buena imagen corporativa.
Imprescindible si se pretende crecer e internacionalizarse. Muchos países no establecerán relaciones comerciales con empresas que no tengan modelos de cumplimiento, sencillamente porque ellos están inmersos en un comercio internacional, que así se lo exige.
Evitar el fraude interno. El establecimiento de políticas, procedimientos y procesos, con sus respectivos protocolos, supone un mayor control sobre lo que sucede dentro de la propia organización, evitando con ello el fraude interno, las “desviaciones” indeseadas de materia prima, de ventas a clientes de dudosa reputación o por debajo del precio de coste, compras ficticias de productos o servicios y, en definitiva, un sinfín de situaciones fraudulentas que perjudican seriamente la cuenta de resultados.
Evitar sanciones judiciales y administrativas. Los modelos de Compliance analizan en profundidad y de forma individualizada para cada sujeto sus obligaciones y promueva su cumplimiento, evitando de esta manera sanciones tanto de los diferentes ámbitos jurídicos, como de otros organismos públicos con potestades sancionadoras
Desde la World Compliance Association, consideramos que aquellas organizaciones, independientemente de su tamaño, que dispongan de sistemas de prevención y gestión de riesgos, van a ser mucho más competitivas en un mercado cada vez más exigente y éticamente más responsable.
AUDITORIA FORENSE: Aunque siempre defenderé con argumentos que la auditoría forense es posterior a los hechos cometidos en especial cuando esta relacionada la tecnología, como lo manejo en la “Auditoria Forense aplicada a la tecnología”y que no es preventiva porque estos ya fueron cometidos, en estos casos cuando se hacen investigaciones forenses donde estamos los auditores forenses desarrollando el trabajo, este tipo de casos nos pueden ayudar para ver situaciones que podrían estar relacionadas con el caso que se esta trabajando, por lo que se los comparto para su lectura. “EE.UU. PUBLICA INFORME DEL GRUPO DE TRABAJO CIBERDIGITAL. El Fiscal General de EE.UU. Jeff Sessions anunció esta semana el lanzamiento público de un informe producido por la Fuerza de Tarea Ciberdigital de la Procuraduría General. El informe proporciona una evaluación exhaustiva de las amenazas on line que enfrenta EE.UU., y cataloga las formas en que el Departamento de Justicia combate esas amenazas. El Vice Procurador General Rod Rosenstein emitió formalmente el informe en declaraciones pronunciadas esta semana en el Foro de Seguridad de Aspen en Colorado. El Fiscal General Sessions estableció la Fuerza de Tarea Ciberdigital dentro del…”