martes, 2 de agosto de 2016

¿A QUE NOS REFERIMOS CUÁNDO HABLAMOS DE CONTROL EN LAS ORGANIZACIONES?
Por Mariano Ramos Mejía

La palabra Control es una de las que siempre remite a aceptación o rechazo, según se ejerza sobre otros o sobre uno mismo.

No es lo mismo ejercer control sobre otro a que ejerzan control sobre uno mismo. En algunas circunstancias o situaciones esto puede incluso connotar posiciones negativas. Esto tiene que ver con el contexto en que se utilice el control pero también con el significado que las distintas culturas le asignen a la palabra.

Vamos entonces a considerar qué se entiende por Control.

Para esto utilizaremos la forma en que lo enseña el experto argentino Carlos A. Ferrari.

En el Diccionario de la Real Academia se habla de “inspección”, “fiscalización”, “intervención de la autoridad”, “dominio”, “mando”.

Tiene implícito el concepto de autoridad. También implica conceptos como el uso (y el abuso) del poder, premios y castigos, establecimiento de pautas, reglamentaciones y límites, etc.

Si tomamos en cambio la acepción anglosajona, en cuanto a administración se refiere, se lo vincula con los términos “guía”, “medio de regulación”, “realimentación”, “aprendizaje”, “estándar de comparación”, lo cual lleva implícita la idea del autocontrol.

Hace muchos años que Peter Drucker habló de un concepto, que es revolucionario aún en nuestros días, a juzgar por una realidad que no sabe o no quiere aplicarlo.

Este es, precisamente, el concepto de autocontrol, que implica que cada directivo debe tener la información adecuada y oportuna para tomar las decisiones correctivas.

Es usual también escuchar de un inglés o un norteamericano hablar de control cómo de los controles que un piloto ejerce sobre su avión.

De ello surge precisamente el concepto de Tablero de Comando, herramienta muy utilizada en las organizaciones.

Es muy importante esta separación de conceptos porque la mayoría de los términos que utilizamos en administración tienen una raigambre anglosajona, pero cuando están los aplicamos en una cultura latina como la nuestra, evidentemente se corre el riesgo de confundirlos.

Por eso es esencial diferenciar los distintos tipos de control.

Para ello vamos a volver sobre la figura de la Pirámide Orientación – Gestión – Operación que utilizáramos en otros post.



Tomando este modelo, el concepto de control va a diferir según el nivel en que nos ubiquemos.

De esta forma, tenemos en primer lugar el Control Estratégico que corresponde a la Orientación, el Control de gestión que corresponde a la Gestión, y el Control de seguridad a la Operación.

Veamos ejemplos de cada uno de ellos.

Los controles de seguridad incluyen los controles de stock y de toma de inventarios, los arqueos de caja, controles de cobranza, cumplimiento de programas, tiempos cargados a órdenes de fabricación, etc.

Entre los controles de gestión se incluyen las diferencias entre cifras presupuestadas y reales, grados de alcance de los objetivos que oportunamente se han prefijado o desvíos de ese logro, etc.

Y entre los controles estratégicos se puede mencionar el análisis de tendencias de mercado, de la competencia, la evolución de la mezcla de ventas, el desarrollo de nuevos productos, las competencias distintivas de nuestra empresa con respecto a otras, etc.

Como puede observarse, todos ellos son controles de distinta naturaleza.

Evidentemente, en los controles de seguridad estamos más cerca de lo que se define según la acepción latina de la palabra, o sea la intervención de la autoridad.

En el extremo opuesto con los controles estratégicos, en cambio, nos acercamos más a la concepción anglosajona que implica la posibilidad de la realimentación y el aprendizaje del desvío.

De distintos relevamientos en empresas y entidades empresarias que hemos realizado surge que en general los controles que más se realizan son los de seguridad, un poco menos los de gestión y mucho menos los estratégicos.

Entendemos que esto es consecuencia de un enfoque muy tradicional que tiene que ver con el control contable del patrimonio, que evidentemente es importante, pero no el único.

Podemos decir que en general, los controles deben reunir las siguientes características:

a) económicos (costo / tiempo)

b) significativos

c) oportunos

Aquí deberíamos preguntarnos cuáles son los controles que se aplican en cada una de nuestras empresas.

Para ello puede ser de interés contestar las preguntas que proponemos a continuación y hacer una reflexión con los directivos de la compañía sobre el grado de satisfacción con el sistema de control que aplicamos, qué efectos produce y cuáles no produce, y entender qué medidas debemos tomar al respecto.

Las preguntas son las siguientes:

1. ¿Qué controles se realizan en su empresa?

2. ¿Qué grado de efectividad asigna usted a tales controles?

3. ¿Qué controles se debieran hacer a su juicio en su empresa y no se efectúan?

4. ¿Cuáles son las causas por las que no se hacen tales controles?

5. ¿Que información le brinda la contabilidad de su empresa?

6. ¿Dispone usted de información adecuada para tomar decisiones?

7. ¿Esa información, es oportuna?

8. ¿Se realizan en su empresa planes de gestión (objetivos, presupuestos, etc.?

9. En caso afirmativo, ¿quiénes participan en su formulación y control?

10. ¿Dispone su empresa de sistemas destinados a la Gestión?

11. En caso afirmativo, ¿son útiles realmente para la gestión?

12. En síntesis, ¿está usted satisfecho con el sistema de información y control de su empresa? ¿Qué mejoras deberían encararse?

A partir de sus respuestas, puede ser que se sienten las bases para una discusión en su trabajo, que obtenga mejoras en los controles que se realizan. Y si quieren llevarse una sorpresa, saque fotocopias de las preguntas y circúlelas entre sus colaboradores.

Siempre es tiempo de aprender cosas nuevas y mejorar las perspectivas.

Fuente http://www.marianoramosmejia.com.ar/a-que-nos-referimos-cuando-hablamos-de-control-en-las-organizacion

Blog: Grandes Pymes

1

Añade un co

lunes, 1 de agosto de 2016

INVESTIGANDO EL FRAUDE CON 13MIL PALABRAS


Estándar

La información del significado afectivo de las palabras es usado por investigadores alrededor del mundo para trabajar sobre las emociones y estados de ánimo, reconocimiento de palabras y análisis de sentimientobasado en texto. En este artículo haremos referencia alestudio publicado por Amy Beth Warrener, Victor Kuperman y Marc Brysbaert de las universidades de McMaster y Ghent de Canadá y Bélgica respectivamente sobre 13mil palabras en Español e Inglés y su significado afectivo.
Los tres componentes de las emociones han sido tradicionalmente la valencia, la excitación y la dominancia
El rating emocional de las palabras está en alta demanda porque está siendo utilizado en muchas líneas de investigación. Hoy nos enfocaremos en el descubrimiento del fraude y en cómo la clasificación de afectividad de las palabras puede ayudarnos en nuestra tarea.
RATING DE LAS PALABRAS SEGÚN LAS EMOCIONES
En este link podrá descargar el rating que se le dio a más de 13mil palabras en inglés y español de acuerdo a su valencia, excitación y dominancia.
METODOLOGÍA E INTERPRETACIÓN
Las palabras incluidas fueron recopiladas de tres fuentes principales, Bradley and Lang’s (1999) Affective Norms for English Words (ANEW), Van Overschelde, Dawson, Dunlosky (2004) Category Norms y el corpus SUBTLEX-US (Brysbaert & New 2009).
1827 participantes para el rating de las palabras fueron reclutados via Amazon Mechanical Turk’s, un sitio web de crowdsourcing y pertenecen a ciudadanos estadounidenses. Se obtuvieron de ellos aproximadamente 1.085.998 ratings. De ellos aproximadamente un 60% eran mujeres entre los 16 y 87 años y la muestra total tenía distintos niveles educativos, desde la escuela primaria hasta doctorado.
Cada palabra tiene una calificación en tres dimensiones (V para valencia, A para excitación y D para dominancia). Para cada una de ellas se reporta su significado (Mean.Sum), la desviación estándar (SD.Sum) y el numero de ratings (Rat.Sum). También se reportan estos valores en diferentes grupos (M para masculino, F para femenino, O para adulto, Y para joven, H para alto nivel educativo y L para bajo nivel educativo).
PALABRAS MUY NEGATIVAS O MUY POSITIVAS
Las palabras que son muy positivas o muy negativas generan más excitación que las palabras neutrales. Esto puede ser corroborado por la correlación entre la valencia y la excitación para palabras positivas (Rating de Valencia > 6) y una correlación negativa entre valencia y excitación (Rating de Valencia < 4).
 
CÓMO SE APLICA PARA EL FRAUDE
Como explicamos en el artículo del Triángulo del Fraude, mediante un análisis de sentimientos podemos aproximarnos a la hipótesis del fraude que estamos investigando. El uso de ésta lista de 13mil palabras y el entendimiento de su significado emocional puede ser determinante para la solución de nuestra investigación.
Si nos basamos en las palabras demasiado negativas y hacemos un barrido por el contenido de documentos, correos, chats y otra información disponible para la investigación, podremos encontrar proactivamente personas tóxicas, que estarían al borde de cometer fraude por emociones como odio, rencor y envidia contra la organización.
Referencias
Warriner Affective Ratings, (Victor Kuperman, 2015),
 Julián Ríos
Investigador de Fraudes certificado por la ACFE (Asociación de Examinadores del Fraude Certificados), Ciber Investigador experto en Inteligencia y Contrainteligencia certificado por el Instituto McAfee, Profesional en seguridad de la Información certificado por ISC2 (Certified Information Systems Security Professional) y perito Forense Informático (CHFI) con énfasis en la gestión de incidentes (ECIH) y hacking ético (CEH), certficado por EC-Council. Lleva 10+ años dedicado a la gobernanza en el campo de las tecnologías de la información, certificado en COBIT, ITIL, Red Hat y hoy en día se dedica a aplicar todos los conocimientos en seguridad de la información y las TICs para combatir el fraude de manera innovadora, desarrollando nuevos productos y metodologías. Colaborador de Auditool.
Medellín, Colombia

MENSAJE, OJALA QUE DE NIÑOS…

MENSAJE, OJALA QUE DE NIÑOS...

MENSAJE, USTED ES EL UNICO RESPONSABLE…

MENSAJE, USTED ES EL UNICO RESPONSABLE...

FALTA DE SERIEDAD EN EL ORGANIGRAMA EMPRESARIAL, UN PROBLEMA MEDULAR


Estándar
Falta de seriedad en el organigrama empresarial, un problema medular
 Estructura Organizacional » Falta de seriedad en el organigrama empresarial, un problema medular
por Axel Pineda

Actualmente observamos que los empresarios del sector PyME tienden a no prepararse académicamente y manejar sus empresas de forma empírica. La falta de climas favorables que estimulen el entrenamiento formal en el sector para ser competitivos como empresarios reduce la capacidad de establecer sistemas operacionales que le permitan manejar y controlar la empresa con profesionalismo.
El empresario del sector PyME tiende a subestimar su capacidad al dejar a un lado los sistemas de operaciones que le permitan administrar su empresa con efectividad. La raíz de dicho problema radica en la falta de aplicación de principios que conformen un buen liderazgo gerencial.
Normalmente al entrar a las oficinas de una empresa transnacional nos encontramos con un pergamino en el cual está plasmada la visión, la misión y los objetivos de la empresa, asimismo quién es el presidente, el vice-presidente, etc. Pero cuando entramos a la oficina de una PyME regularmente no vemos cuadros, ni fotos, ni orden, y suele suceder que nos encontramos con una secretaria que disfruta del desorden y la falta de programación.
Muchos son los empresarios del sector PyME que le restan importancia al establecimiento de un organigrama aduciendo que no es necesario porque solamente trabajan 10, 15, 25 o 50 empleados, y suelen justificarse con la frase de que todos son amigos y se conocen de una forma muy cercana.
Empecemos por comprender que la función del organigrama no es exactamente saber quién es quién dentro de la empresa, sino que sirve de mapa a quien ocupa un puesto para que conozca sus responsabilidades, obligaciones y derechos. Es común escuchar al interior de los negocios del sector PyME quejas de los empleados y jefes sobre la forma en que se maneja la organización. Cada día los dueños están buscando diferentes maneras para hacer rendir a su personal y encontrar la motivación que haga a los trabajadores más responsables y eficientes. Son muchos los directivos que se encierran en la burbuja de la queja aduciendo que el personal es inepto y deficiente. Esta acción toma vida dentro de la empresa cuando el personal no tiene clara la visión y la misión de porqué ellos se hacen presentes a trabajar y lo importante de sus labores.
Es interesante comprender el principio de la responsabilidad juntamente con el compromiso. Ello se enfoca hacia el hecho de que cada persona que trabaja en la empresa se pregunte: ¿Quién soy aquí? ¿Cuáles son mis obligaciones, responsabilidades y derechos? Una empresa que tenga una identidad clara por medio del organigrama, también da identidad a sus colaboradores.
Establecer un organigrama organizacional es sin duda la medicina efectiva a la cura de muchos males dentro de la empresa; especialmente aquellos que tienen que ver con la mala comunicación, falta de productividad, iniciativa o creatividad por parte de los empleados.

Axel Pineda
, graduado de la Universidad de Los Angeles California en filosofía con maestría en marketing por la universidad de Des Moines Iowa.
Blog: Grandes Pymes

LA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA PERFECTA NO EXISTE


Estándar
La estructura organizativa perfecta no existe
 Estructura Organizacional » La estructura organizativa perfecta no existe

por David Sánchez 

Recientemente he comenzado la lectura del libro “El Management del siglo XXI” de Peter Drucker. Entré en contacto con la obra de Drucker mientras cursaba el Máster de Dirección de Sistemas de Información y Comunicaciones en la Universidad Politécnica de Madrid, concretamente en la asignatura de Dirección Estratégica. Sin embargo, ha sido a raíz del trabajo y las innumerables conversaciones con mis colegas de OPTIMALAB, cuando estoy profundizando (y disfrutando) más de la obra de Drucker.
Cuando he reflexionado sobre si los problemas de productividad de una organización eran consecuencia de la ineficiencia de su estructura, responder afirmativamente a esa cuestión me dejaba la sensación de ser una respuesta fácil… y errónea. Al final,  siempre acababa haciéndome la misma pregunta: si eso era así, ¿cómo es que no se había encontrado hasta ahora la estructura organizativa perfecta para optimizar definitivamente la efectividad de las organizaciones?.Ahora ya sabemos que para que una organización inicie el camino hacia la efectividad sostenible, primero tiene que poner en el centro de esa efectividad a las personas y que la estructura es relevante pero secundaria.
La realidad es que la estructura organizativa perfecta e ideal no existe como tal, al menos de manera única. El interés por la gestión o el management comenzó a finales del siglo XIX con el estudio y análisis del funcionamiento y necesidades de las grandes organizaciones de aquel momento como el ejército, la administración pública o las grandes compañías.
Durante todo el siglo XX ha existido la creencia de que sólo podía existir un tipo de estructura válida y común a cualquier tipo de organización: lo que se implantaba en el ejército, se trasladaba a la administración, o lo que se implantaba en una corporación se trataba de llevar al ejercito, y así sucesivamente. Además, a lo largo del tiempo, esa única estructura ideal y común fue variando a lo largo del siglo (jerarquías centralizadas al inicio, descentralización después, matrices funcionales, …), hasta que a finales del siglo XX se impone un único modelo de estructura sobre el que pivotan todas las organizaciones: el equipo. Este tipo de estructura organizativa, sigue siendo el paradigma de estructura por el cual, incluso en el siglo XXI, las organizaciones apuestan para la consecución de sus resultados. Sin embargo no por ello es el mejor, ni el más efectivo ni el único posible. Seguramente escriba algo sobre ello próximamente.
En mi opinión, y tras leer a Drucker me reafirmo más aún, no existe un único modelo de estructura organizativa válida. Y este pensamiento también incluye a los nuevos modelos de estructura que surgen y que cada vez se implementan con más éxito como la holacracia o las redarquías. Incluso una estructura jerárquica puede ser la mejor opción en determinados casos.
En este post escribía sobre la necesidad de aplanar las organizaciones y me sigo reafirmando en ello aunque no veo mal una estructura organizativa jerarquizada, siempre que sea efectiva para cumplir con los objetivos y resultados propuestos. De hecho, no conozco ninguna organización donde no exista cierta jerarquía, donde alguien tome las decisiones finales, a quien se acuda en caso de crisis o que marque determinadas condiciones de actuación.
Al fin y al cabo, como dice Drucker, “la estructura no es más que una herramienta para hacer a las personas más productivas trabajando juntas“. Por tanto, lo que determina la mayor o menor validez de una estructura en una organización es su mayor o menor idoneidad a la hora de permitirle conseguir sus resultados de manera efectiva, y no la propia estructura en sí misma. Incluso, puede darse el caso de que coexistan varias estructuras dentro de una organización, y a su vez varias personas trabajando en diferentes estructuras con diferentes roles.
¿Complicado?. ¿Complejo?. Puede ser, pero no hay que olvidar que vivimos en tiempos líquidos, donde la adaptación y la flexibilidad determinan la supervivencia, donde cada persona al final tiene que ser responsable de su propia autogestión y desempeño y donde la estructura de las organizaciones deben adaptarse y huir de la búsqueda de una única organización perfecta. Porque realmente, como decía el Profesor Drucker, la estructura organizativa única no existe.
Blog: Grandes Pymes

ESTRUCTURA ORGANIZACIONAL, CLAVE DEL ÉXITO PARA PYMES


Estándar
Estructura organizacional, clave del éxito para pymes
 Estructura Organizacional » Estructura organizacional, clave del éxito para pymes
por Sandra Zuluaga

Cuando se establece una empresa, sea grande o pequeña, pocas veces se planifica cómo organizarla. Es decir, se nos olvida articular un equipo de trabajo que – en línea con los objetivos de la nueva compañía -, garantice el alcance de los mismos y su competitividad en el mercado.
Saber cómo conjuntar a las personas es clave en la práctica de Diseño Organizacional, y es uno de los aspectos básicos que trabaja el área de Recursos Humanos, sobre el cual se fundamentan diferentes puestos de trabajo que, posteriormente se deben cubrir con profesionales que cumplan con el perfil y, sobre todo, que compartan los objetivos de la empresa.
Para dar continuidad y asegurar el éxito de cualquier Pequeña y Mediana Empresa (Pyme) me gustaría compartirte los siguientes objetivos en los que se debe poner atención, como parte de un sistema que garantice un sólido desarrollo de la misma.
Estructura, base para la conquista
Para que una Pyme pueda tener cimientos sólidos es importante tener en cuenta que existen cuatro grupos de interés en todas las organizaciones, que deben ser considerados en el diseño de la estructura organizacional para un correcto funcionamiento:
  • Dueño o accionista
  • Clientes
  • Mercado
  • Colaboradores en general
Adicionalmente, y dependiendo el tipo de organización, se debe considerar a proveedores, entes reguladores y productos, entre otros factores.
Una vez que se han identificado a estos grupos, el siguiente paso es establecer la manera en la que se debe estructurar la empresa, es decir, identificar cómo les daremos un servicio.
Accionista / Dueño: Es importante buscar retribuir la inversión de este grupo de interés. ¿Cómo lo haremos? Por medio de la integración de un área que pueda informarles sobre el rendimiento de su inversión, cómo avanzan los datos financieros de la pyme y, sobre todo, que contribuya con la toma de decisiones de los dueños y accionistas. El área que debe establecerse en la organización para atender a este grupo es la de Finanzas y, dependiendo del tamaño de la empresa, es importante que exista una área Contable.
Clientes: Cualquier tipo de empresa es creada para satisfacer las necesidades de un mercado específico. Los clientes requieren conocer una oferta de valor y confiar en ella. Para esto, se requiere un área enfocada en definir cómo llegar a ellos, pero sobre todo que contribuya en crear relaciones duraderas y satisfactorias entre la empresa y el cliente. El área responsable deberá ser la de Ventas.
Mercados – Productos / Servicios: Este es un grupo intangible que está conectado al final con la experiencia del cliente. Principalmente se encarga de garantizar la oferta de los productos o servicios adecuados para satisfacer las necesidades del consumidor, y también de mantener esa oferta vigente.
En esta área, que se sugiere sea la de Operaciones, se genera la práctica técnica de evolución y mejora continua de los productos y/o servicios, y se identifica la oferta de valor al mercado (el precio de lo que ofrecemos): el diferenciador que hará que los clientes se decidan por esta opción y sobre la cual trabajará la organización, pero también debe generar el mantener vigente su presencia en el mercado a través del tiempo.
Colaboradores: Se debe garantizar que la Pyme cuente con el mejor talento. Incluso, que el futuro crecimiento de los colaboradores vaya de la mano con el de la empresa, por lo que un área de recursos humanos es fundamental en la nueva compañía para atraer y desarrollar al talento.
Con estos puntos básicos, se puede iniciar una conversación con un experto responsable de cada grupo de interés (Finanzas, Ventas, Operaciones y Recursos Humanos), y crear una práctica exitosa de alineación y articulación de ofertas de valor, para garantizar la sostenibilidad del negocio y asegurar la continuidad de nuestra Pyme.
La autora es Vicepresidente de Recursos Humanos en AXA Seguros
Blog: Grandes Pymes